jueves, 6 de marzo de 2008

Café de Colombia

Cafeteros colombianos no están de acuerdo con que esté empezando una nueva bonanza

Según ellos, si bien los precios están en niveles favorables -por encima de 1,70 dólares la libra- y seguirán altos el resto del año, hay factores que no dejan recoger los frutos del buen momento.

Así lo expresaron en los corrillos del congreso cafetero que deliberó el mes pasado en Manizales.

El director ejecutivo de la Organización Internacional del Café (OIC), el colombiano Néstor Osorio, coincide en esta opinión. Según él, dos factores han perturbado la buena racha del grano. En primer lugar, dice, está la revaluación, que ha afectado a países como Colombia y Brasil.

Además, los altos precios del petróleo han incidido en componentes clave en la estructura de costos de la actividad. Esto se evidencia en los fertilizantes y el transporte, con incrementos hasta del 40 por ciento.

"La crisis de precios ha quedado atrás, pero no se puede decir que hay una bonanza. Esos dos factores han dañado la fiesta", reconoce Osorio.

Para Mario Gómez Estrada, uno de los cafeteros más importantes del país, "la palabra bonanza ha sido la más manoseada en los últimos 30 años; la única bonanza fue la del 75, cuando el café llegó a valer 3 dólares, algo así como 9 ó 10 dólares de hoy".

No obstante, si se revisa lo ocurrido con los precios en el último mes se ve que el beneficio de los cafeteros no ha sido nulo.
Mientras que el dólar se ha revaluado 5 por ciento, el incremento en el valor del café ha sido del orden del 16 por ciento. Pero los cafeteros no se resignan a que la elevada cotización externa no se disfrute del todo por culpa de la revaluación. Sus cuentas hablan de que en 3 años han dejado de percibir 1,5 billones de pesos como consecuencia de la pérdida de valor del dólar.

La recomendación que les hace el Director Ejecutivo de la OIC es que aumenten su eficiencia. "No pueden relajarse por los buenos precios ni descuidar la calidad del producto, la eficiencia o el ahorro en los costos de producción. En cuanto a las compensaciones por la revaluación, estas corresponden a los gobiernos de cada país", subraya.

Osorio afirma que el panorama del café colombiano es de precios firmes, y que los tiempos de vacas flacas han quedado atrás.

En las actuales circunstancias, estima el alto ejecutivo, el precio seguirá alrededor de 1,70 dólares por libra, con fluctuaciones de entre el 10 y el 15 por ciento. Mientras que cosechas importantes como las de Brasil se han reducido y las existencias de café son apretadas, anota, el consumo ha ganado un crecimiento de 2 por ciento anual.

Además de estos factores, en los últimos meses han subido aun más los precios por la especulación de los fondos de inversión, que le han apostado fuertemente a los mercados de futuros.



http://www.eltiempo.com/economia/2008-03-06/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3987673.html