miércoles, 12 de marzo de 2008

Café de Nicaragua

Cafetaleros quieren más incentivos que controles

La Ley del Café aprobada en el año 2000 ha sido cuestionada por los exportadores y otros sectores de la caficultura, por considerar que se centró en regular el comercio del grano en vez de promover su desarrollo, crecimiento y productividad. Ahora proponen reformarla o hacer una nueva.

La Ley del Café (Ley 368) fue aprobada el 19 de diciembre del año 2000 y publicada el 24 de enero del 2001. El proceso de aprobación estuvo precedido por fuertes polémicas entre las organizaciones de exportadores y las de productores, más específicamente por la Unión Nicaragüense de Cafetaleros (Unicafe) y la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan).

Ahora, un grupo de organizaciones cafetaleras están demandando una reforma a la misma, con el objetivo de darle un mayor énfasis al fomento de la actividad cafetalera y disminuir el sesgo anticomercialización que contiene la ley.

Durante la etapa de discusión de la ley, los exportadores argumentaron que la ley trataba de controlar el comercio exterior del grano, mientras los productores sostienen que la idea es promover la producción del grano a nivel nacional.

José Ángel Buitrago, presidente de Excan, sostiene que la ley tiene una intención reguladora y en ningún momento se está hablando de incentivar el cultivo: “El 50 por ciento de la ley es sobre la creación y funcionamiento del Consejo Nacional del Café y el otro 50 por ciento es para regular las exportaciones”.

La Ley del Café contiene un total de 61 artículos. De ellos, los primeros tres son para explicar los objetivos de la ley y las definiciones de la actividad cafetalera como contrato de compra-venta, precios FOB y certificado de origen, entre otros.

Del artículo cuatro al 13 trata la parte de “Fomento y desarrollo de la caficultura” que establece deducciones sobre el anticipo del Impuesto sobre la Renta (IR), así como la creación de un fondo de fomento y desarrollo de café (Focafe).

Del artículo 14 al 26, la ley establece la creación del Consejo Nacional del Café (Conacafe) y su funcionamiento; y desde el artículo 27 al 56, define una serie de regulaciones sobre la compra-venta del café, tanto para la exportación como para el mercado interno. El resto de artículos, del 57 al 61, son las disposiciones finales y transitorias.

Según René Vallecillo, experto en temas fiscales y ministro de Finanzas durante el Gobierno de Violeta Barrios de Chamorro, esta ley ha tenido muy poca aplicación desde que se aprobó.

Las discusiones para la aprobación de la ley se remontan precisamente hasta la administración de la ex presidenta Barrios, cuando la organización de productores de café, Unicafe, empezó a exigir a los exportadores retener primero 50 centavos de dólar por quintal de café exportado, hasta llegar a casi 2 dólares por quintal, explicó Buitrago.

En marzo de 1997, Excan emitió un comunicado en el que divulgaron los montos de dinero que retuvieron a los productores y los que entregaron a Unicafe por ese concepto. Sin embargo, según Buitrago, este cobro no tenía ningún asidero legal, ya que era como un impuesto.

De acuerdo con el comunicado publicado por los medios de comunicación en 1993, entregaron a Unicafe 500 mil dólares, al año siguiente se aumentó a 1.5 millones, en el siguiente año fue de 1.4 millones y en 1996 de 2.3 millones de dólares, que “no representaron ningún beneficio para los productores nacionales”, aseguró el presidente de Excan.

“Nosotros comenzamos a preguntar a los productores que si estaban de acuerdo (con este pago), ya que el único resultado era que lo que hacían (los directivos) que era andar en grandes viajes de primera clase en Europa, donde se hospedaban en hoteles cinco estrellas, y no le quedó nada al productor”, aseguró.

CONACAFE OPTA POR REFORMA

Diferentes sectores de la caficultura coinciden en la poca aplicación que ha tenido la ley. Walter Navas, secretario ejecutivo de Conacafe, reconoce que la ley tiene un fuerte componente de regulación, pero considera que hay aspectos que son válidos y pueden ser reformados.

Aseguró que están realizando una serie de consultas con productores, con la finalidad de obtener aportes, ya que considera que la Ley del Café debe incentivar a la producción nacional, mejorando los niveles de productividad y rendimientos.

Además, sostiene que la caficultura nacional debe ajustarse a las condiciones modernas del mercado cafetalero internacional y “hay que incentivar el café de calidad” .

No obstante, el productor cafetalero Freddy Torres advierte que no es necesario elaborar una nueva Ley de Café, pero considera válido hacer una reforma a la misma.

“Hacer una nueva ley pasa por derogar ésta, y no todo lo que tiene la ley es malo, hay algunos aspectos que fueron pensados con el hígado y no con el cerebro, posiblemente en contra de los exportadores y vos no podés pretender hacer competitivo un sector matando o poniendo contra la pared a tu ventana hacia el exterior (los exportadores), ésta debe ser una ley en la que todos ganemos”, explicó.

René Vallecillo asegura que la ley, tal y como fue concebida tiene aspectos positivos que pueden ser retomados; el problema fue que “todos los beneficios, todas las actividades que se iban a desarrollar en infraestructura, crear el fondo (Foncafe), quedó en letra muerta”. No obstante, sostiene que se puede hacer una reforma para superar los puntos “polémicos”.

Freddy Torres, productor cafetalero, declaró que quienes están promoviendo la elaboración de una nueva ley son los exportadores, porque quieren hacerla de acuerdo con sus intereses, por lo que afirma que “se debe encontrar el equilibrio que favorezca al exportador, a lo que exportar se refiere, que sea una ley facilitadora para la exportación, y que proteja al productor de algunos desmanes que han habido por parte del sector exportador”.

Según Torres, algunos exportadores han perdido la oportunidad de fijar buenos precios con las casas exportadoras porque muchas veces los exportadores se ausentan de sus oficinas y no hay manera de fijar precios atractivos en ese momento.

“No voy a decir que los exportadores están especulando, sino que a veces no prestan la facilidad para aprovechar esos precios”, indicó.

Agregó que es importante reconocer que en el país prevalece el libre mercado, por lo que considera que cualquier tipo de legislación no debe ir en contra de este principio. Sostiene que cuando se aprobó la Ley de Café las condiciones del país eran diferentes ya que sólo había cinco casas exportadoras que monopolizaban el comercio de café.

“Ahora son casi 50 las que existen en el país y eso ha originado mayor competencia entre ellos, mejorando los beneficios a los productores”, explicó.

RECURSO POR INCONSTITUCIONALIDAD

La Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan) introdujo un recurso de inconstitucionalidad en contra de esta ley, según explicó José Ángel Buitrago.

Este recurso está sustentado por una serie de preceptos que tiene la ley, que van en contra del principio de libre mercado.

Según un estudio realizado por Excan, la representatividad ante el Conacafe no es igualitaria, ya que los exportadores sólo tienen un representante, mientras los productores tienen 9, incluyendo uno de Unicafe.

Incluso, Buitrago cuestionó la representatividad de los delegados de estas organizaciones ante el Concafe, ya que considera que son dirigentes vitalicios, de quienes no se conoce cómo fueron electos como representantes, “hay que cuestionar cómo fueron electos y cómo están representando a los que dicen que representan”.



http://www.laprensa.com.ni/archivo/2008/marzo/12/suplementos/negocios/248293.shtml