miércoles, 5 de noviembre de 2008

Café de Nicaragua

Ciclo cafetalero comienza con los mismos males

Pésimos caminos, precios internacionales que comienzan a caer y beneficiadores que cobran una especie de impuesto por el servicio, son algunos de los problemas que están marcando el inicio de la nueva cosecha de café en todo el país. No obstante, las cosas pueden no ser tan negativas, porque el próximo año el Gobierno podría iniciar un ambicioso proyecto para el sector

Los precios del café se han desplomado y los costos de producción se mantienen elevados, provocando la preocupación del sector cafetalero, a quienes se les suman los problemas del mal estado de los caminos.

Después de tres años de precios altos en los que en determinado momento se llegó a rozar los 160 dólares por quintal, ahora las aguas bajaron y llegaron a un pico bajo, de menos de 110 dólares la semana pasada.

Sin embargo, este bajón llegó en el momento menos esperado, ya que los precios bajaron, pero no los costos de los insumos, que se quedaron arriba, como afirma el cafetalero y diputado del Partido Liberal Constitucionalista por el departamento de Matagalpa, Freddy Torres.

“Antes (el año pasado) un quintal de urea costaba entre 15 y 17 dólares, ahora cuesta 40 dólares”, afirmó el diputado.

Al inicio de la temporada de cosecha cafetalera los malos caminos son el enorme dolor de cabeza de los productores nacionales, quienes ven en ello un aumento adicional de los costos productivos.

Walter Navas, secretario ejecutivo del Consejo Nacional del Café, hace un recuento de los costos que tienen que pagar los caficultores nacionales cada año, y que se han incrementado considerablemente, lo cual no se compensa con la caída de los precios del grano.

Según afirma, la mayoría de productores del norte del país tienen que trasladar trabajadores del Pacífico, Managua, Masaya y Carazo y llevarlos a las fincas cafetaleras, lo cual implica altos costos en transporte de trabajadores. “Nosotros esperábamos que el precio de los combustibles bajaran en la misma proporción en que los hicieron los del crudo a nivel internacional, esperábamos una disminución de por lo menos 20 por ciento”.

Con los actuales costos, producir un quintal de café de forma tecnificada cuesta 120 dólares, uno semitecnificado cuesta 111 dólares y tradicional 80 dólares, mientras el precio del quintal de café este lunes cerró en 112 dólares, afirma el secretario de Conacafe, quien agrega que esto no cubre los costos productivos.

Por su parte, el presidente de la Cámara de la Construcción de Nicaragua, Roberto Lacayo, destaca que una carretera en mal estado significa un incremento en el costo del transporte, primero por el aumento en el tiempo de traslado, ya sea sacando productos o llevándolos a las zonas alejadas. Segundo, por el deterioro de los vehículos, lo cual reduce su vida útil, encareciendo el transporte. “Si antes para recorrer un tramo se tardaban una ahora, con el deterioro de los caminos se tardan tres horas, es decir que se triplica el tiempo”.

La semana pasada la Asamblea Nacional decidió no aprobar por el momento una partida de 140 millones de córdobas, incluida en una reforma presupuestaria de este año, para la reparación de carreteras y caminos productivos, obviando el llamado de los productores de café que mediante un pronunciamiento exigían a la Asamblea Nacional “proceder, sin más retraso al aprobación inmediata de la reforma presupuestaria”.

Los cafetaleros además añadieron que se necesita de urgencia, la reparación de por lo menos 1,100 kilómetros de caminos, afectados por la lluvias y que impiden el desarrollo normal de la cosecha cafetalera.

No obstante, según el presidente de la Cámara de la Construcción de Nicaragua, el costo de habilitar un kilómetro de carretera (no pavimentada) ronda entre 10 y 15 mil dólares (entre 170 y 295 mil dólares), lo cual da para habilitar entre 474 y 700 kilómetros de carreteras.

Pero la reforma presupuestaria no sólo está dirigida a atender los caminos cafetaleros, sino de toda la red vial nacional, de forma que la posibilidad de atender la demanda de los cafetaleros dífícilmente será cumplida, aún aprobando esta reforma.

COSECHA ESTÁ INICIANDO

Se espera que a finales de noviembre y comienzos de diciembre la cosecha cafetalera entre en su fase pico, afirman fuentes del sector, quienes cifran sus esperanzas en que el tiempo se mantenga seco, ya que si continúan las lluvias en las plantaciones de café se correrá el riesgo de una maduración masiva y pareja, planteando el recurrente problema de la mano de obra, afirma Douglas Alemán, directivo de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG).

Un problema que según Amílcar Navarro, presidente de la Unión Nicaragüense de Cafetaleros (Unicafe), presionará todavía más al sector, que podría enfrentar eventualmente escasez de mano de obra (unos 250 mil trabajadores).

Según él, este año por efecto del exceso de lluvias se han disparado las afectaciones de plagas, un problema que las autoridades reconocen, pero que podría disminuir con una serie de labores culturales y con el fin de las lluvias, sostiene Walter Navas, de Conacafe.

Problemas que serán controlados a través de un ambicioso programa de apoyo al sector café, impulsado por Conacafe, en conjunto con el Gobierno y que pretende una inversión superior a los 100 millones de dólares, según lo adelantó el Ministro Agropecuario y Forestal, Ariel Bucardo, durante una rueda de prensa en la que explicó los alcances y el consenso que se está buscando con los gremios cafetaleros.

El programa incluye renovación cafetalera, impulsar servicios de salud, mejora en el alojamiento de los trabajadores de café, educación de las familias, entre otros, explicó el ministro.

“Con el programa se busca reactivar la actividad cafetalera”, dijo el funcionario, quien agregó que el mismo se empezará impulsar el próximo año una vez finalizada la actual cosecha.

NUEVO COBRO

Durante la cosecha anterior los cafetaleros alzaron la voz en protesta por el cobro de 15 por ciento de impuesto por el beneficiado.

El sector cafetalero logró que se eliminara el mismo, pero este año varios beneficios están haciendo este cobro, denunció Walter Navas, lo cual hará que el costo de producción también se incremente.

Según afirma, los productores hacen un llamado para que el Gobierno suspenda este cobro, ya que esto no contribuye al desarrollo del sector.

CRISIS PODRÍA LLEGAR AL CAFÉ

Por su parte José Ángel Buitrago, presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan), no descartó que la crisis financiera internacional golpee a la caficultura mundial, tal y como ya está viendo con la caída de los precios.

“Los consumidores tienen que establecer sus prioridades, lo cual puede incidir en que disminuyan su consumo de café”, indicó Buitrago.

Según afirma, la baja de los precios está explicada por la crisis más que por las regulaciones típicas del mercado regido por la oferta y la demanda, lo cual según afirma “explican un 10 por ciento de esta reducción de precios”.

Este martes el precio del café cayó nuevamente al rango de los 112 dólares por quintal, en un comportamiento que lo ha mantenido girando en torno a este precio.

En este contexto lo que queda es mejorar las calidades del café nacional, para ello, todas las miras apuntan al café orgánico y el de calidad, sostiene Walter Navas.

Según afirma, el crecimiento de este segmento de la producción cafetalera se mantiene en constante crecimiento.

En esta cosecha se espera que el país exporte unos 300 mil quintales de café de calidad, “nada que ver con los 25 mil quintales que se exportaban hace algunos años”, afirma. Hacia eso es que debe apuntar la caficultura, asegura Navas, puesto que los mercados pagan un atractivo sobreprecio, sobre todo cuando los del convencional se encuentran bajos.

Pero todavía el grueso de la producción nacional es tradicional y depende de las fluctuaciones del mercado, por lo que esta cosecha podría estar marcada por una baja de precios, algo por lo que los productores nacionales no están preparados.

Es por eso que Amílcar Navarro propone una concertación con los bancos nacionales, para evitar que los cafetaleros caigan en un estado de endeudamiento mayor al que ya tienen.

Freddy Torres considera que el sector cafetalero ha venido de crisis en crisis, lo cual no les ha permitido terminar de pagar sus deudas.

“Acordate que éste es un sector que durante 6 años tenía un endeudamiento, estos tres años de buenos precios han logrado apenas equilibrarla. Cuando no hay equilibro hay problemas en estos sectores para tomar las mejores decisiones.

En este mismo contexto Torres sostiene que el Gobierno tiene que ser muy cuidadoso cuando emita la próxima normativa de salario mínimo para el corte de café, ya que tiene que tomar en cuenta los diferentes factores que están afectando al sector.

Costos altos y precios bajos, son aspectos que se conjugan en contra de la caficultura nacional. El año pasado esta normativa quedó en 16 córdobas por lata, aunque la mayoría de productores pagaron más que eso.

CALIDAD TAMBIÉN SUFRIRÁ

El vicepresidente de la Asociación de Cafés Especiales de Nicaragua (ACEN), Julio Peralta, reconoció que la crisis económica que atraviesa el mundo más los daños en los caminos en el interior del país podría dificultar este año la producción de café de mejor calidad en el país.

Peralta indicó que la producción de cafés especiales “surge precisamente de las crisis. Una de las formas de evitar que esas crisis nos golpee con severidad es precisamente mediante la diversificación de nuestra producción y concentrarnos en el reconocimiento de la calidad de exportación de nuestro café”.

Para eso, el directivo de ACEN asegura que se requiere trabajar desde los primeros eslabones de la cadena productora de café y desarrollar programas de promoción de los productos, siento esta última premisa uno de los principales vacíos del sector.

“Tenemos mucho camino que recorrer. Hay un pequeño porcentaje todavía del café nicaragüense que se comercializa en el mercado internacional como café especial, “eso no por falta de calidad, sino por falta de promoción”.

Muestra de eso, Peralta mencionó que de la producción total al menos el 17 por ciento se vende como café especial, cuyos diferenciales esperan este año lograr entre 20 y 80 dólares ante la baja de precio del rubro a nivel internacional. Esos diferenciales dependerán de los mercados, de la calidad del café que se logre producir y el tamaño de los lotes, aclaró.

“Hay una tendencia hacia la alza de cafés especiales, pese a la crisis que estamos viviendo. Eso esperamos que se logre a base de ser eficiente, la aplicación correcta de los agroquímicos y la asistencia gubernamental. Sabemos que vienen tiempos difíciles, hay una caída importante de precios, son retos que el país tiene que enfrentar, esperamos que las instituciones que deben apoyar al rubro realmente puedan conjugar un plan efectivo ante todo basado en que la calidad tiene que potencializarse”, expresó.

“Ante la inseguridad de los precios habrán algunos productores que digan mejor no saco la cosecha. Estamos a la expectativa de lo que sucederá en los mercados internacionales”, expresó.

Peralta consideró que uno de los principales obstáculos que enfrenta el sector son los malos caminos, a pesar que éstos “son una columna vertebral de nuestra etapa de cosecha. Sin caminos no hay acceso y por ende no hay calidad.



http://www.laprensa.com.ni/archivo/2008/noviembre/05/suplementos/negocios/293067.shtml