martes, 17 de febrero de 2009

Franquicia de Colombia

Empaques para bolsas de café Juan Valdez son hechos por artesanas desplazadas de Bucaramanga

Tres de las 230 mujeres que se dedicaron a fabricar los 5 mil empaques que les encargó la tienda Juan Valdez, para vender café.

La Asociación Luz y Vida, que está conformada por 70 humildes mujeres de la ciudad y lleva más de diez años de labor, firmó con las tiendas un contrato para fabricar 5.000 empaques en fique.

Los empaques, que ya han sido vendidos en las diferentes tiendas que Juan Valdez dentro y fuera del país, se elaboraron en una casa de tres pisos, en el populoso barrio Café Madrid, en la periferia de la capital santandereana.

Con el apoyo de varias organizaciones internacionales, empresas colombianas y la Comunidad de Hermanas del Ángel de la Guarda, las mujeres, que comenzaron con pequeños bordados y bolsos con retal (sobras) de cuero que regalaban en fábricas, proyectaron su trabajo basado en el fique y en algodón orgánico.

Claudia Liliana Romero, profesional en comercio y mercadeo internacional, está asesorando a las hábiles artesanas para que desde el exterior se fijen en las mesas, butacas, cojines, tapices, cubrelechos, hamacas, tejidos, individuales, sombreros, manteles, bolsos, alfombras y papelería que son fabricados por las expertas artesanas.

"El nivel de competitividad y la capacidad productiva que tienen es impresionante", dijo la asesora, que ya estableció un contacto para vender a Rusia los productos de estas mujeres, que viven en un asentamiento subnormal en el que hay más de 2.500 familias que, en promedio, reciben, cada una, menos de 460.000 pesos mensuales y la mayoría subsiste de la economía informal.

Yoleida Ramos, directora de Proyectos de la asociación, cuenta que en los últimos meses se comenzaron a ver los frutos de la labor que las mujeres realizan a diario en sus telares y talleres.

La llamada clave

El 12 de noviembre pasado una llamada telefónica de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) les anunció que habían sido seleccionadas para producir 5.000 empaques en fique para las famosas tiendas de la Federación Nacional de Cafeteros.

"Teníamos veinte días para hacerlas y debimos contratar a 235 mujeres para cumplir con el pedido. Eran jornadas diarias de hasta 14 horas, pero lo logramos", dijo Yoleida, quien pertenece a la Asociación desde que fue constituida, en 1998.

Para los empaques en forma cilíndrica, de 23 centímetros de alto por 12 de diámetro, usaron tintes biodegradables y ecológicos para pintar el fique que previamente fue trenzado por mujeres como Yolima Holguín, de 30 años.

"Es muy gratificante saber que nuestro trabajo se exhibe en las Tiendas Juan Valdez. Es un reconocimiento a la unión de mujeres que queremos construir país y aportar bienestar a nuestras familias", precisó Yolima, madre de tres niños.

Para estas mujeres que han padecido hacinamiento, pobreza y el hambre y que han sido víctimas de desplazamiento, este sin duda ha sido el primer negocio de sus vidas y el que promete ser la llave para abrirles otras puertas.

Juan Camilo Villamil, de la Unidad de Mercadeo Social de la OIM, dijo que seleccionaron a la Asociación Luz y Vida por la calidad de su trabajo y la armonía con la que trabajan las mujeres.

"Son señoras 'súperpilas', cumplidoras y tienen buen mercadeo. Las directivas de las Tiendas Juan Valdez quedaron muy contentas y cuando tengamos una nueva oportunidad comercial las vamos a buscar", precisó Villamil.

La hermana Felisa Manrique, directora de la comunidad del Ángel de la Guarda que respalda el trabajo de Luz y Vida, aseguró que con Artesanías de Colombia se tramita el sello de 'Hecho a mano' y una certificación ambiental de labor ecológica que contribuyan a que la labor de las mujeres se venda al exterior.

Gestionan ventas a Rusia

Con sus trabajos en fique y algodón artesanal, las mujeres de la Asociación Luz y Vida han mostrado sus productos en diferentes ferias, principalmente en Bucaramanga.

Precisamente, en Expoartesanías, que se realizó en la capital de la República entre el 4 y 17 de diciembre pasados, el exportador William Venté se interesó en el trabajo de las mujeres y se encuentra adelantado las gestiones legales que se requieren para exportar sus objetos de lencería y decoración.

Venté, quien también vende diseños de decoración en interiores a Suecia y vivió en Perú, dijo que, sumado al diseño, le atrajo el trabajo comunitario y el alto autoestima que se percibe en la asociación femenina.

"Un posible comprador que vivió 30 años en Rusia y tiene allá todos los contactos, viajará a Bucaramanga para conocer los productos. También contemplamos la posibilidad de realizar un intercambio con Perú para que en ese país, donde va mucho turista extranjero, también puedan adquirir los objetos de la asociación", aseguró Venté,



http://www.eltiempo.com/colombia/oriente/empaques-para-bolsas-de-cafe-juan-valdez-son-hechos-por-artesanas-desplazadas-de-bucaramanga_4819805-1