lunes, 10 de septiembre de 2007

Café de Costa Rica

Lluvias afectan recolección en Valle Central y Zona Sur

Cafetaleros alertan sobre efecto por expansión de "ojo de gallo"

  • Instituto asegura que coordinará con el Ministerio de Trabajo para traer más emigrantes nicaragüenses y panameños en los próximos meses, ante la falta de mano de obra.


Las fuertes lluvias que han afectado al país en los últimos días, producto de las influencias indirectas de los huracanes Dean y Félix, provocan que el sector cafetalero implemente una serie de medidas para prevenir la expansión del “ojo de gallo”, sobre todo en las zonas altas del Valle Central y en la Zona Sur.

Esto, según el director ejecutivo del Instituto del Café de Costa Rica (Icafé), Ronald Peters, debido a que este hongo se desarrolla donde existe muchísima humedad y da tiempo a la enfermedad de adherirse a los tejidos de las hojas, limitando la capacidad de producción.

Manifestó que dicho hongo no afecta la salud de los recolectores ni de las personas que llegan a consumir los granos que provienen de las plantas afectadas, pero crea serios problemas de retraso en las cosechas y hasta una disminución de un 50% en la producción.

Por este motivo, en coordinación con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) realizan un plan integrado para disminuir los efectos y, además, un grupo de ingenieros del Icafé realizará buenas prácticas de siembra, podas, arreglo de sombra, fertilización y, por último, un buen control químico.

Esta enfermedad no es nueva en Costa Rica, se conoce desde 1890. Los primeros reportes de daño y su descripción se dieron en 1938. A partir de esta fecha, los ataques cíclicos de la enfermedad se dan cada 14 años, que en muchos casos coinciden con la baja de los precios internacionales del café.

Siguen problemas de mano de obra

Peters aclaró que las lluvias no han afectado la recolección en las zonas que ya cuentan con sus buenos niveles de maduración: Zona Sur (Coto Brus y Pérez Zeledón) y Turrialba.

Sin embargo, esperan que estos fenómenos climáticos no afecten la temporada de picos de maduración en las demás zonas, que se dará entre setiembre y noviembre de este año.

En esta oportunidad se necesitarán de unos 175 mil a 200 mil recolectores, de los cuales 45 mil serían extranjeros.

Por este motivo, Peters confirmó que están gestionando con el Ministerio de Trabajo para que puedan ingresar algunas indígenas guaymíes, las cuales podrían llegar a la zona de Coto Brus y San Isidro de El General en los próximos días.

“Además, apoyamos, como ya lo ha solicitado a la Cámara Costarricense de la Construcción, que se extiendan los permisos laborales para ciertas temporadas en actividades específicas de manera que puedan venir a solventar la falta de mano de obra”, destacó.

La falta de recolectores provocará que algunos beneficios estén dispuestos a pagar hasta ¢1.000 por cada cajuela (12 kilos de grano), pese a que el precio fijado por el Ministerio de Trabajo ronde de ¢492 a ¢517 por cada cajuela recolectada.

En total, para este año se estima que la producción será de 2,6 millones de fanegas entre las zonas de producción de Coto Brus, Turrialba, Valle Central, Valle Occidental, Zona Norte, Los Santos y Pérez Zeledón.

En el país existen aproximadamente unas 100 mil hectáreas sembradas, que han generado un crecimiento en los primeros seis meses del año sustancial, pasando de $169 millones a $184,3 millones.

Cafetaleros satisfechos con aprobación de Fonecafé

El director ejecutivo del Icafé comentó que estaba sumamente satisfecho con que se haya aprobado en primer debate la reforma a la ley 7.301 del 2 de julio de 1992 para crear el Fondo Nacional de Estabilización Cafetalera (Fonecafé).

Dicho fondo se inició en 1992, cuando el sector enfrentaba una grave crisis por la impactante y prolongada caída de precios internacionales, lo cual otorgó un alivio económico a los productores para atender la planta de café, al darle un recurso compensatorio entre el precio de liquidación fijado para el grano (a pagar al productor) y el costo de producción.

“Con la aprobación de este proyecto se propone el establecimiento de un monto fijo de contribución por fanega producida y no por escala.

“La contribución cafetalera sería universal, incluyendo el grano para consumo nacional, que sería de $2,75 por fanega producida, cuando el precio promedio ponderado acumulado de la cosecha sea igual o superior al equivalente a $100 por quintal (exportación y consumo nacional).

“El cobro se realizará sobre el 100% de las fanegas entregadas por los productores”, manifestó.

Para concluir, añadió que la administración del Fonecafé estaría bajo la misma estructura del Icafé, que aportaría al fondo hasta $2,5 millones y otorgaría un crédito al Fonecafé de hasta $1 millón. Una vez cancelados los pasivos, por haber cumplido su propósito, el fondo sería liquidado y los activos que posea transferidos al Icafé.

http://www.prensalibre.co.cr/2007/setiembre/10/economia03.php

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