sábado, 19 de enero de 2008

Café de El Salvador


Cooperativa La Majada invierte $ 280.000 en nueva tostaduría

La adquisición responde al crecimiento sostenido de 25% anual que han tenido en la venta del café tostado molido

Los granos de café giran al compás de la maquinaria, parecen bailar entre sí para enfriarse. Su aroma es tan llamativo como el color bronce que acaban de adquirir en el proceso de tostado.

Quince minutos fueron suficientes para que la máquina tostadora de la cooperativa San José de La Majada, ubicada en Juayúa, Sonsonate, procesara 150 libras de café de la marca Majada Oro, un aromático clasificado como gourmet o especial, y que se cultiva en estricta altura, es decir, arriba de 1,200 m sobre el nivel del mar.

Las exigencias del mercado actual llevaron a la cooperativa a la adquisición de una nueva maquinaria, que aunque ya echó a andar sus motores, será inaugurada hoy.

“Con las modas que vienen de Estados Unidos y Europa de los ‘coffee shop’, hemos venido incrementando las ventas del café molido hasta que hemos encontrado que el tostado molido es un negocio rentable”, afirmó Julio Martínez, presidente del consejo de administración de la cooperativa de cafetaleros de San José de La Majada de R. L.

Martínez agregó que han tenido un crecimiento sostenido del 25% en las ventas del café tostado molido en los últimos tres años.

De hecho, las cifras de preferencia por el café gourmet también van creciendo: para finales de 2007, el Consejo Salvadoreño del Café (CSC) afirmó que del total del café exportado, el 28% fue del tipo especial o gourmet. En 2001, solo 3% de la producción de café era gourmet.

De primera línea

La maquinaria de la marca Carmomaq, importada desde Brasil, le ha permitido a la cooperativa triplicar su producción de café tostado. “Esta maquinaria es de última tecnología, para estar a tono con las demandas actuales del café molido”, dijo Martínez.

La inversión total del sistema de tostado asciende a $280,000 e incluye no solo la maquinaria, sino también equipo e instalaciones para “cumplir con las exigencias del mercado local”, resaltó José Roberto Delgado, gerente general de la cooperativa.

Agregó que se espera recuperar el monto de inversión entre tres y cuatro años, ya que la cooperativa es una entidad sin fines de lucro.

Martínez señala otra ventaja que adquiriría La Majada con la nueva adquisición: blindarse de los malos precios internacionales por si estos vuelve a caer.

“Vender el café internamente nos ha ayudado a darle al asociado un mejor precio por su café”, destacó.

Actualmente, el terreno de la cooperativa La Majada produce un promedio de 100,000 quintales de café oro clase anuales, de esta producción, 15% se queda en el país y el resto se exporta.

La meta para la cooperativa es lograr que 40% de su producción vaya al mercado local. “Nosotros queremos llegar a eso, a que el salvadoreño consuma lo más posible de la cosecha de café internamente porque para nosotros es mucho más fácil inferir en el mercado local que en el internacional”, destacó Martínez.

De la producción anual de La Majada, 10% del café se procesa como tostado molido —hasta las 800,000 libras—, lo que representa ingresos por $1.3 millones.