jueves, 6 de marzo de 2008

Café de Colombia

Café, la nueva devoción

Comprar una libra de café por más de 10.000 pesos era impensable hasta hace poco tiempo. Hoy las cosas son a otro precio pues no sólo hay una mayor oferta en el menú, sino porque los colombianos, que a pesar de tener el mejor café del mundo se conformaban con cualquier cosa, han desarrollado el paladar y han aprendido a distinguir y a apreciar el buen café. Los colombianos ahora quieren llevar a sus casas los granos más finos, los que le han merecido el reconocimiento internacional y antes sólo estaban destinados a la exportación.

La semilla la sembró Oma en 1999, cuando puso en las góndolas de los supermercados un café de muy buena calidad. "La idea era volver popular el buen café -dice José Luis Fonseca, gerente general de Oma-. Hemos logrado poner un producto de mejor calidad en supermercados y restaurantes, e incluso en las barras de café de las universidades, donde los estudiantes han cambiado el tinto en vaso de icopor por el granizado con crema de chantilly".

A principios de 2001, los santandereanos que producen el café Mesa de los Santos (ver recuadro), tuvieron la osadía de vender la libra a 17.000 pesos, entonces un escándalo. Pero gracias a que fue haciendo carrera el concepto de café gourmet o specialty coffee ¿término que fue usado por primera vez en 1974 para describir los granos de café de sabor sobresaliente producidos en microclimas especiales¿, los consumidores fueron aceptando que bien valía pagar por un café excelente.

En la actualidad, los colombianos pueden pagar por un café gourmet hasta 20.000 pesos por libra sin que les tiemble el pulso. Han decidido llevar a sus mesas el mismo café por el que los europeos y norteamericanos se meten sin problema la mano al dril. En este escenario han surgido proyectos como los de Oma, Juan Valdez y Diletto, que tienen tiendas para consumo masivo con una oferta para todos los gustos y bolsillos: cafés suaves, fuertes, balanceados, de origen, fríos, calientes, con crema, con licor... "El consumidor ha entendido que el café no es una necesidad sino un placer y ya no se conforma con lo clásico", asegura Ricardo Villegas, dueño de Cumbal Café Gourmet.

El mercado de cafés especiales se ha vuelto tan dinámico que hasta los más tradicionales han entrado en la competencia. Por ejemplo, Lukafé, de la Casa Luker, en 2006 lanzó un café gourmet y hace poco dio a conocer dos nuevas variedades: Exotic, un café orgánico de aromas frutales, y Vibra, espresso de sabor vigoroso. "El mundo del café está tan despierto, que dan ganas de innovar -sostiene María Paula Cárdenas, gerente de marca de Luker-. Intentamos ofrecer productos cada vez más específicos, que se adapten a las diferentes exigencias".

Siguiendo una línea más exclusiva, apareció Devotion, una mezcla de granos de nueve regiones cafeteras que sólo se venderá a domicilio a 34.000 pesos la libra. "La idea no es sólo venderlo sino promover la cultura -explica Nelson Vargas, jefe de producción-. Además de ofrecer un café de calidad, nos interesa permitir que el cliente tenga acceso a la información". Por eso, como estrategia de mercadeo, con el primer pedido obsequiarán una máquina para hacer café y una cuchara especial para la medida exacta de las diferentes tazas.

Los dueños de Cumbal Café Gourmet ofrecen un paquete completo: café de calidad, máquinas para hacerlo y capacitación para prepararlo y degustarlo. "Tenemos un compromiso con la frescura ­y por eso nos enfocamos en el mercado institucional", aclara Villegas.

El café ha dejado de ser simplemente un producto. Es toda una experiencia y por eso el café gourmet gana cada día más terreno. Eso sí, hay que pagar más. No en vano es el mejor café del mundo.

CON SELLO ECOLÓGICO

En 2004, el café especial Mesa de los Santos, -un producto orgánico cuyo sistema de cultivo es respetuoso del medio ambiente, lo cual ha fomentado la recuperación de la fauna y flora de la región donde se cultiva-, se convirtió en el primero en recibir el sello 'Alimento ecológico" del Ministerio de Agricultura.

Es el café colombiano con el precio más alto en el mercado de los Estados Unidos y el único café especial de origen colombiano con cuatro sellos verdes internacionales: en 1998 recibió el sello USDA, que certifica su origen orgánico, y luego le otorgaron el Rainforest Alliance del Centro Smithsonian para la Protección de las Aves Migratorias, y el JAS para el ingreso de productos especiales al mercado japonés.

LOS 'TOP'

1. Devotion: 34.000 pesos
2. Regional de origen Nariño; 21.000
3. Café del Huila: 21.000
4. Mesa de los Santos: 20.000
5. Cumbal: 13.200
6. Oma: 7.600

1.200.000 DE SACOS DE CAFÉ consumen los colombianos cada año.



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