martes, 20 de mayo de 2008

Acuerdo Internacional del Café de la OIC

Colombia firmó el nuevo acuerdo internacional del café de la OIC

El Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros, Gabriel Silva, firmó hoy en Londres, en nombre del Estado colombiano, el nuevo Acuerdo Internacional del Café.


Este acuerdo, adoptado en septiembre del año pasado por los 77 miembros del Consejo de la OIC, reemplazará el Acuerdo Internacional del Café de 2001 el cual está vigente hasta el 30 de septiembre del presente año.

Silva, como Jefe de la Delegación de Colombia ante la Organización Internacional del Café (OIC), con sede en la capital británica, recibió plenos poderes del presidente de la República, Álvaro Uribe, para firmar en nombre de Colombia el nuevo Acuerdo cafetero, que tendrá una vigencia inicial de 10 años, sujeto a una revisión en la mitad de dicho período.

El nuevo acuerdo entrará en funcionamiento una vez los Gobiernos de los países miembros – que representen dos terceras partes de los votos de importadores y exportadores – hayan depositado sus instrumentos de ratificación, aceptación o aprobación.

Colombia históricamente ha sido protagonista de primera línea y defensor de los acuerdos cafeteros mundiales – el primero de ellos en 1962 – a través de los cuales se ha propendido por unas relaciones más claras y equilibradas entre los países productores y las naciones importadoras del grano, para beneficio de los cultivadores de café, en su mayoría pequeños cafeteros de países en desarrollo.

Colombia es el mayor productor de cafés suaves en el mundo y de su cultivo dependen más de 500.000 familias campesinas, la mayoría minifundistas.

El nuevo Acuerdo Internacional del Café tiene como objetivo principal fortalecer el sector cafetero global y promover su expansión de manera sostenible en un contexto de libre mercado en beneficio de todos los agentes del sector.

Igualmente, resalta la importancia del cumplimiento de las Metas del Milenio, aprobadas en el año 2000 por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), las cuales hacen énfasis en la necesidad de acciones para la reducción de la pobreza.

El Acuerdo destaca el importante papel que cumplen la información y los instrumentos de manejo del riesgo, para reducir los desequilibrios que hay entre los países productores y los consumidores de café.

El nuevo Acuerdo cafetero, según explicó Gabriel Silva, fortalece la capacidad de la OIC, integrada por 45 países productores y exportadores y 32 naciones importadoras del grano, como “el más importante foro intergubernamental para la discusión de los temas fundamentales del sector cafetero en el mundo”.

La Federación, por mandato del Gobierno Nacional, participó de manera activa, a lo largo de más de un año, en las deliberaciones del Grupo de Trabajo de la OIC para lograr el nuevo Acuerdo Internacional del Café, que se adecua a las nuevas realidades del mercado mundial.

La OIC en el marco del nuevo convenio multilateral, fortalece su papel como promotor de cofinanciación de proyectos, desarrollo de estudios, compilación y análisis de información de mercados, promoción de la calidad y consumo, entre otras actividades, para apoyar la sostenibilidad del sector cafetero, en especial de los pequeños caficultores y su bienestar.

El Gobierno colombiano deberá llevar ahora al Congreso, la Ley que aprueba el nuevo Acuerdo Internacional del Café.

El país ha sido signatario de todos los Acuerdos Internacionales del Café y miembro fundador de la OIC, cuyo actual director ejecutivo es el colombiano Néstor Osorio.

Objetivos del nuevo Acuerdo
Para fortalecer el sector cafetero mundial y promover su expansión sostenible en un entorno basado en el mercado para beneficio de todos los participantes en el sector, se establecen los siguientes objetivos:

1) Promover la cooperación internacional en cuestiones cafeteras;

2) proporcionar un foro para consultas sobre cuestiones cafeteras entre los gobiernos y con el sector privado;

3) alentar a los Miembros a crear un sector sostenible del café en términos económicos, sociales y ambientales;

4) proporcionar un foro para consultas en el que se procure alcanzar un entendimiento de las condiciones estructurales de los mercados internacionales y las tendencias a largo plazo de la producción y del consumo que equilibren la oferta y la demanda y den por resultado unos precios que sean justos tanto para los consumidores como para los productores;

5) facilitar la expansión y transparencia del comercio internacional en todos los tipos y formas de café y promover la eliminación de obstáculos al comercio;

6) recopilar, difundir y publicar información económica, técnica y científica, estadísticas y estudios, y también los resultados de actividades de investigación y desarrollo en cuestiones cafeteras;

7) promover el desarrollo del consumo y de mercados para todos los tipos y formas de café, incluso en países productores de café;

8) elaborar, evaluar y tratar de obtener financiación para proyectos que beneficien a los Miembros y a la economía cafetera mundial;

9) fomentar la calidad del café con miras a aumentar la satisfacción del consumidor y los beneficios para los productores;

10) alentar a los Miembros a que creen en el sector cafetero procedimientos apropiados en materia de inocuidad de los alimentos;

11) fomentar programas de capacitación e información que puedan ayudar a la transferencia a los Miembros de tecnología pertinente al café;

12) alentar a los Miembros a elaborar y poner en práctica estrategias para aumentar la capacidad de las comunidades locales y de los pequeños caficultores para beneficiarse de la producción de café, lo que puede contribuir al alivio de la pobreza; y

13) facilitar la disponibilidad de información acerca de instrumentos y servicios financieros que puedan ayudar a los productores de café, con inclusión de acceso al crédito y enfoques de gestión del riesgo.



http://www.dinero.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=48190