martes, 17 de junio de 2008

Investigación Científica

El café podría ser la más reciente arma contra el estrés


Una investigación con ratas muestra que tan sólo inhalar el aroma activó genes que alivian el estrés

Tan sólo oler esa primera taza de café caliente en la mañana podría ayudar a aliviar parte del estrés que tal vez uno esté sintiendo, indica un ensayo de Corea del Sur.

Cuando las ratas inhalaban el aroma de café tostado, se activaba una variedad de genes, incluso algunos que producen proteínas que tienen una actividad antioxidante saludable, informaron los investigadores.

"El significado aún no está claro del todo", afirmó el Dr. Peter R. Martin, director del Instituto de estudios del café en la Universidad de Vanderbilt. "Lo que sí demuestra es que los olores del café cambian el cerebro hasta cierto punto, y nos corresponde comprender por qué sucede esto".

Se espera que los hallazgos, provenientes de un equipo dirigido por Han-Seok Seo de la Universidad nacional de Seúl en Corea del Sur, fueran publicados en la edición del 25 de junio de la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry.

El experimento se realizó con ratas de laboratorio, algunas de las cuales estaban estresadas por falta de sueño. Los investigadores realizaron detallados estudios genéticos que mostraban que la actividad de once genes aumentaba y la actividad de dos genes disminuía en las ratas que olían café, en comparación con las que no lo hacían. De hecho, el aroma del café ayudó a aliviar el estrés de los roedores privados de sueño.

El experimento ofrece "por primera vez pistas sobre las actividades potenciales oxidantes o de relajación del estrés del aroma de los granos de café", escribieron los investigadores.

Y añadieron que "estos resultados explican indirectamente por qué tanta gente usa el café para mantenerse despierta toda la noche, aunque los compuestos volátiles de los granos de café no son del todo idénticos a los de los extractos de café. En otras palabras, el estrés causado por la pérdida de sueño mediante la cafeína podría aliviarse al oler el aroma del café".

"Usaron la más reciente tecnología para ver cómo cambiaba la expresión cerebral de ARN", apuntó Martin. El ARN es la molécula que lleva a cabo las instrucciones codificadas en los genes. "Esto es apenas el inicio de una línea de investigación muy interesante", añadió.

Los compuestos aromáticos responsables del olor del café podrían ser antioxidantes, "pero no son los mismos que los antioxidantes más importantes encontrados en la bebida", apuntó Joe. A. Vinson, profesor de química en la Universidad de Scranton en Pensilvania.

Químicamente, los antioxidantes en el café líquido son polifenoles, afirmó Vinson. "Los que se encuentran en el aroma son compuestos heterociclos que contienen átomos de azufre o nitrógeno.

"Hay dos maneras de introducir cosas en el sistema, y la más rápida es olerlas", señaló Vinson. "La cafeína entra al cerebro por el torrente sanguíneo. En este caso, las moléculas aromáticas entran al cerebro a través del sistema olfatorio. Los niveles en el aire son partes por millón, así que obviamente estos son componentes menores en el aire. Pero hacen algo".

Estudios anteriores han mostrado que el consumo de café puede reducir la depresión y el riesgo de suicidio, además de aliviar el estrés, efectos generalmente atribuidos a la cafeína del café, anotaron los investigadores. Pero aunque se han identificado unos 900 compuestos que se desprenden del grano, este es el primer estudio en evaluar sus posibles efectos, añadieron.

Martin advirtió que aún es demasiado pronto para aconsejar a la gente que huelan café para facilitar las cosas. Pero añadió que "a la gente que ni beben café les fascina su olor. Desde que mi hijo tenía dos años, le encantaba el olor del café. Siempre he pensado que el café tiene alguna cualidad mística, algo que tiene bases históricas profundas".

Artículo por HealthDay