martes, 16 de septiembre de 2008

Franquicia de Chile

Super Coffee Chile, una franquicia muy emprendedora


Es una mujer emprendedora, y ha desarrollado una franquicia de éxito. Francisca Maira está al frente de la cadena Súper Coffee Chile. Su último reconocimiento ha sido el Premio Joven Emprendedora 2008, que organiza Mujeres Empresarias en conjunto con una revista. Partió su aventura empresarial con 250 máquinas y tres franquicias, ahora ya son 1.000 las máquinas que posee.

En 2003 se fue a vivir a Estados Unidos, acompañando a su marido a realizar un MBA en Babson College, en Boston, una universidad reconocida por ser una de las más importantes del mundo en materia de emprendimiento.

"Yo siempre tuve esta inquietud por emprender. Tenía claro que tenía una buena carrera, que podía ir ascendiendo, pero no quería hacer el camino tradicional por mis cuatro hijos. Ese año, en Estados Unidos, decidí que iba a estudiar para ver qué empresa iba a desarrollar". Y así lo hizo.

Junto a un compañero colombiano de su marido –hoy su socio– todos los viernes, disciplinadamente, se sentaban a discurrir y estudiar el modelo de negocio de Súper Coffee, que estaba siendo muy exitoso en Colombia y que veían se podía replicar acá en el país. "En Chile, el consumo de café estaba creciendo y nuestro producto tiene un sabor exquisito, a pesar de los cien pesos que cuesta. Es un café soluble, pero en una calidad muy superior a los tradicionales instantáneos de Chile, gracias a su proceso de liofilización", explica Francisca.

Volvieron a Chile en 2004, el socio colombiano se vino a vivir a Chile, pero tuvieron que frenar todos sus planes, pero siguió asesorándose hasta que retomó el tema de Súper Coffee. Para iniciar el negocio Francisca vendió su casa: "Me tiré con todo. Mi socio colombiano puso la otra mitad y trajimos las primeras máquinas en mayo de 2007".

Pero tiene mucho que agradecer a su papá y su marido: "No sé si habría llegado hasta aquí si no fuera por mis dos grandes apoyos, que me han apuntalado, sostenido en todas las dificultades. Mi papá es un empresario de mucha experiencia, y he aprendido mucho de él. Mi marido se ha portado increíble: tuvo que firmar para que vendiéramos la casa. Saber que tengo estos directorios informales es una gran tranquilidad. Además, estoy alineada con mis socios en Colombia".

A poco más de un año de su partida, está contenta, reinvirtiendo para crecer. Partió con 250 máquinas y tres franquicias. Hoy día tiene 800 máquinas y 18 franquicias. A fines de septiembre va a contabilizar 1.000 máquinas. "Y quiero seguir creciendo a tasas de mil máquinas por año".

Lo más gratificante para Francisca tiene varias caras: "El orgullo que me significa que mi idea es aceptada y valorada por otras personas que quieren participar. Gracias a eso hemos desarrollado una comunidad de trabajo muy motivada, porque cada uno de los franquiciados tiene el mismo incentivo que yo y que es ver crecer su propio negocio. Lo segundo es ver cómo se gesta una empresa desde la nada. Y tercero, siento que estamos vendiendo algo que le da una pequeña alegría a las personas en su lugar de trabajo".



Esta enseña distribuye café de Colombia a través de máquinas de procedencia italiana con una fuerza de ventas externa de empresarios independientes (franquiciados de Súper Coffee). Y ha tenido $200 millones en el primer año de operación y a diciembre de 2008 se espera obtener $300 millones.

esta mujer emprendedora decidió emprender su negocio "a pesar de que podía tener una carrera tradicional, veía este camino como más compatible y mucho más flexible en términos de tiempo, porque mi primera prioridad es mi familia. Como independiente, puedo administrar mejor el tiempo. Además, para mí el emprendimiento no es algo ajeno, siempre lo vi a mi alrededor. Mi papá partió igual que yo y le ha ido súper bien. No me parece raro arriesgar".



http://www.tormo.cl/actualidad/noticias/noticia.asp?id=508