martes, 4 de noviembre de 2008

Café de Costa Rica

Cafetaleros pretenden pago de servicios ambientales

Los cafetaleros costarricenses buscan calificar para el pago de servicios ambientales, tanto a escala local como internacional, mediante un sistema que convierte a las plantaciones en fijadoras de carbono.

El primer grupo de cafetaleros que intenta el objetivo es el de nueve empresas integradas al Consorcio de Cooperativas de Caficultores de Guanacaste y Montes de Oro.

Este grupo se unió con el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie) para crear una serie de parámetros, mediante los cuales se califica a los cafetales para optar como fijadores o retenedores de carbono.

Se incluyen aspectos como la siembra de árboles (sombra) en el cafetal, reducción en el uso de agroquímicos, especialmente fertilizantes que tienen derivados del petróleo, y un uso eficiente de la energía que depende del crudo.

Luego de aplicar los parámetros, Coocafé dijo ayer que 3.400 pequeños productores tienen fincas con prácticas que califican para el esquema de servicios ambientales.

El ministro del Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (Minaet), Roberto Dobles, explicó ante los productores y representantes del Instituto del Café de Costa Rica (Icafé) que hay posibilidades legales de que el Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (Fonafifo) incluya a los cafetales para el pago de los servicios ambientales.

El proceso de análisis técnico para la calificación de los cafetales los realizará el Fonafifo y los eventuales recursos para pagar por la extracción de carbono se pueden obtener del proyecto Ecomercados II, recientemente aprobado en la Asamblea Legislativa.

En ese plan hay $10 millones de donación, $30 millones de crédito blando del Banco Mundial y un poco más de $90 millones de contraparte nacional, detalló Dobles.

Sin embargo, la planta de café como tal no es considerada hasta ahora como fijadora de carbono. Así que se optaría inicialmente por la calificación de los árboles.

Los cafetaleros también buscarán obtener premios en el mercado internacional, igualmente por contribuir a la fijación de carbono. Aspirarán por certificaciones como el sello C-neutral, que se otorga en Costa Rica y distingue los productos en el mercado externo.

Según los cálculos de Coocafé, una hectárea de café retiene 153 toneladas de carbono.

Rónald Peters, director ejecutivo del Icafé, resaltó el esfuerzo del sector para darle sostenibilidad a los cafetales del país.



http://www.nacion.com/ln_ee/2008/noviembre/04/economia1761850.html