miércoles, 7 de enero de 2009

Café de Nicaragua

Cosecha cafetalera en apuros

El año cosechero del café 2008-2009 avanza con resultados mixtos en Nicaragua. El deterioro de los caminos, el encarecimiento de los insumos agrícolas y el comportamiento a la baja de los precios internacionales del grano, afectarán los resultados del actual ciclo, cuya producción caerá hasta en un 40 por ciento con respecto al período 2007-2008

La cosecha cafetalera 2008-2009 de Nicaragua registra a la fecha un avance del 60 por ciento, dominada por un panorama poco alentador debido a la tendencia a la baja de los precios del grano en meses recientes, un encarecimiento de los costos de producción, en especial los insumos agrícolas, la falta de reparación de los caminos y un bajón de las proyecciones de la producción.

A ello se suman las condiciones climáticas que, según la zona productora, han influido positiva o negativamente en el avance de la cosecha del presente ciclo, la cual será inferior en un 40 por ciento con respecto a la cosecha del período 2007-2008, confirma Walter Navas, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional del Café (Conacafé).

“La producción estimada para el ciclo cafetalero actual se calcula en 1.7 millones de quintales, un 40 por ciento menos que la cosecha anterior”, subraya Navas a LA PRENSA.

Tales estimaciones se basan en la bianualidad del cultivo, que alterna cosechas buenas y malas, pero también a factores externos e internos que incidirán en los resultados finales del período cosechero.

Sentimientos encontrados sobresalen entre productores y líderes gremiales frente a la cosecha cafetalera actual, ya sean de Managua o bien de los principales departamentos productores, en especial Jinotega y Matagalpa, los mayores en cuanto a producción del país.

Navas, por ejemplo, es optimista sobre el futuro del valor del café en los mercados internacionales. Espera que los precios del rubro, que en los últimos meses se han comportado generalmente a la baja, retomen la senda del crecimiento. Al mismo tiempo anuncia que fortalecerán el mercadeo del grano nicaragüense para seguir “vendiendo” la calidad del mismo y lograr con ello mejores precios.

Dos meses después de haber iniciado oficialmente la cosecha de café, el mayor rubro de exportación del país, los resultados sobre el avance de la misma son mixtos, detalla Navas en un balance preliminar.

Jinotega estará aportando 930 mil quintales de café en la presente cosecha, de los cuales un 40 por ciento ya han llegado a los beneficios; mientras que Matagalpa estaría cosechando al menos 450 mil quintales, de los cuales el 80 por ciento ya ha sido cortado.

Las Segovias, es decir los departamentos de Nueva Segovia, Madriz y Estelí, aportarían 280 mil quintales, de los cuales la mitad ya arribó a los beneficios. Carazo, en el Pacífico, ya cosechó el 70 por ciento de la producción que se espera alcance los 80 mil quintales.

Si el quintal de café nicaragüense logra venderse a un promedio de 120 dólares, el sector podría al menos cubrir sus costos de producción, estimados entre 80 y 110 dólares por quintal, según el nivel de tecnificación de la plantación. Pero si el precio se sitúa en torno a los 110 dólares el quintal, el sector podría tener mayores problemas para encontrar un equilibrio.

“No necesitamos vender a 110 dólares el café, sino a 140 dólares para tener ganancias”, estima entretanto Presentación Castro, productor de El Golfo, en El Cuá, departamento de Jinotega.

JINOTEGA CON FUERTE BAJÓN Y MALOS CAMINOS

El departamento de Jinotega, el mayor productor de café a nivel nacional, producirá 930 mil quintales del grano de oro según Conacafé, o poco más de 800 mil, según dirigentes locales, lo que significará un millón de quintales menos con respecto a la cosecha 2007-2008.

“Para este año de recesión económica que se nos viene, necesitamos diálogo tripartito entre el Gobierno, la banca privada y los productores. Desde ya decimos que los productores no queremos que los bancos nos ejecuten y embarguen”, aseguró a LA PRENSA el productor Mario López Rizo, representante por Jinotega ante la Comisión Nacional del Café (Conacafé).

En el departamento de Jinotega el pasado invierno fue copioso y concluyó en noviembre. Las condiciones climáticas han atrasado la maduración del café. En cosechas anteriores para el mes de enero se llevaba entre un 60 y 65 por ciento de avance en el corte del café, ahora alcanza a lo sumo el 40 por ciento.

Aparte de la irregular maduración, los malos caminos son otro obstáculo para la presente cosecha de café. Fuentes de la Asociación de Cafetaleros de Jinotega, la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) y de Conacafé, aseguran que es mínima la reparación de los más de 1,000 kilómetros realizada el invierno pasado.

Las únicas rutas reparadas en este momento son, según transportistas, productores y las tres organizaciones de cafetaleros antes citadas: La Paz de El Tuma-San José, de 20 kilómetros; Cuyalí-Asturias-Pantasma, de 40 kilómetros y Abisinia-El Portillo, de 10 kilómetros.

El resto de los caminos siguen como los dejó de deteriorados el invierno. Por ejemplo, la ruta Venecia-San Esteban–El Tuma, de 25 kilómetros, uno de los principales caminos troncales de Jinotega, luce completamente destruida.

“Nosotros hemos hecho las gestiones ante el MTI, lo que pasa es que los diputados por llevarle la contraria al Gobierno no han querido aprobar fondos, dijo el Alcalde de Jinotega, Eugenio López.

Sin embargo, el Gobierno en su última propuesta de reforma al Presupuesto General de la República 2008, que fue ejecutada por el presidente Daniel Ortega mediante un decreto ilegal a finales del año pasado, retiró 140 millones de córdobas que en un inicio habían asignado al Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI).

El Ministro del MTI, Pablo Fernando Martínez, recientemente llegó a Jinotega y culpó a “los diputados que no quieren que reparemos los caminos y no nos han querido aprobar ni siquiera 250 millones de córdobas, cuando requerimos 400 millones por lo menos para atender la red vial”.

El deterioro de los caminos afecta los altos costos de producción del café, pues daña más los vehículos, se consume más combustible, se invierte más tiempo en el traslado de la cosecha lo que, sumado al elevado costo de los fertilizantes, afecta el rendimiento productivo, dijo Presentación Castro, productor de El Golfo, en El Cuá, departamento de Jinotega.

El pequeño productor jalaba con su mula una máquina manual de despulpar café, cuando regresaba de El Cuá de entregar café. “No necesitamos vender a 110 dólares el café, sino a 140 dólares para tener ganancias”, recalcó Castró.

MATAGALPA RESIENTE CLIMA IRREGULAR

La producción cafetalera en el departamento de Matagalpa, durante el ciclo 2008-2009, decrecerá en más del 40 por ciento con respecto a la cosecha del ciclo anterior, coincidieron dirigentes cafetaleros.

Eso se debe a la bianualidad del cultivo que alterna ciclos de altas y bajas cosechas, pero también por falta de financiamiento y atención a las plantaciones, así como la ausencia de lluvias en las zonas cafetaleras, indicó Frank Lanzas Tercero, presidente de la Asociación de Cafetaleros de Matagalpa (Asocafemat).

Durante el ciclo anterior la producción cafetalera en el departamento de Matagalpa superó los 700 mil quintales de café oro, pero esta vez los caficultores del departamento estiman que la cosecha será de aproximadamente 350 mil quintales. O bien de 450 mil quintales, según un escenario más optimista de Conacafé.

Lanzas estimó que, a la fecha, la cosecha cafetalera 2008-2009 en el departamento ha avanzado de forma irregular entre una zona y otra. Comentó que algunos medianos productores han reportado bajas que alcanzan el 60 por ciento con respecto a la cosecha del ciclo 2007-2008.

Por efectos climáticos, sobresaliendo las temperaturas frescas, la maduración del café en las plantaciones ha sido irregular.

En zonas como Las Escaleras en Matagalpa y Yasica Sur, en el municipio de San Ramón, hay fincas donde la cosecha está en la fase final denominada “repela”, que es el corte de los últimos granos. En otros sectores, por el contrario, la cosecha está iniciando y los cortes están en la etapa llamada “graniteo”.

Por su parte, Pedro Haslam Mendoza, de la Central de Cooperativas Cafetaleras del Norte (Cecocafen), señaló que la sequía también ha incidido en que el grano de café no desarrolle bien y contenga poco mucílago, lo cual afecta el proceso de fermentación y, si el caficultor descuida ese detalle, corre el riesgo de que la calidad del producto sea inferior.

“Cuando el café tiene menos mucílago, requiere más tiempo para fermentar y más costos porque hay que estar a la expectativa y tener más cuidado en el manejo de la cosecha, tanto en el corte como en el proceso de beneficiado húmedo, para disminuir el riesgo de la calidad”, manifestó Haslam.

En tanto, Lanzas dijo que los costos de producción también han incrementado debido al alza en los precios de los insumos e implementos para asistir las plantaciones y a los altos costos de la alimentación para los cortadores.

LAS SEGOVIAS INTENTAN APURAR PASO

El corte del café en el departamento de Nueva Segovia y en el municipio de San Juan del Río Coco, en el departamento de Madriz, no inicia aún su temporada pico, porque su maduración ha sido más lenta que de costumbre debido al exceso de lluvias registrado en algunas zonas durante el proceso de desarrollo del grano, bajas temperaturas de la temporada y pocas horas de sol en las zonas cafetaleras.

Hasta la fecha el corte se encuentra en graniteo, con un 20 por ciento de avance del corte en Dipilto y un 30 por ciento en Murra, Nueva Segovia, e igualmente de un 30 por ciento en San Juan del Río Coco, según fuentes de la región.

Cosechas anteriores en este mismo período llevaban ya un 50 por ciento de avance, estimó Gonzalo Castillo, caficultor y gerente de la empresa acopiadora Exportadora Atlantic.

Por su parte Vicente Colindres, caficultor de la zona fronteriza de Las Manos, Nueva Segovia, sostuvo que el corte en su finca lo iniciará de lleno hasta la próxima semana debido a que no hay maduración completa, no así otras zonas más bajas que iniciaron este lunes.

En Las Manos, municipio de Dipilto, Nueva Segovia, predominan montañas cafetaleras con elevaciones de más de 1,200 metros sobre el nivel del mar y las temporadas heladas de entre los 9 y 12 grados centígrados han impedido el calentamiento solar que las plantas necesitan para la maduración del grano.

Para Castillo el fenómeno de letargo en la maduración del café le hace pensar que el clima está regresando a tiempos pasados, pero no está afectando la calidad del grano y, al contrario, en lo poco que han cortado y acopiado ha notado mejoría.

POCA MANO DE OBRA

Por otro lado, lamentó que algunas zonas se estén quedando sin mano de obra, fenómeno que se da por la misma inestabilidad y tardanza en el corte, lo que aprovechan productores de fincas cafetaleras en Honduras y Costa Rica para atraer mano de obra nacional.

Todavía el domingo se veía camiones ticos y hondureños “recogiendo” gente en Pueblo Nuevo, Totogalpa, San Lucas y Palacagüina, lugares que históricamente han sido proveedores de mano de obra para el corte de café en zonas cafetaleras de Nueva Segovia y San Juan del Río Coco, en Madriz.

Una de las grandes preocupaciones del sector es la baja de los precios internacionales, en especial cuando los costos de producción fluctúan entre 105 y 115 dólares.

“Es posible que mucha gente quede endeudada con los bancos, la crisis es más grande que la anterior (2001-2002) cuando el quintal de café era cotizado en el mercado internacional entre los 40 y 50 dólares, por la simple razón de que los costos de producción son ahora tres veces más altos”, indicó Castillo.

Walter Navas, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional del Café (Conacafé), confirma que el alza de la paga mínima para los cortes de café, decretada por el Ministerio del Trabajo, “repercutió en que los productores recibieran menos cortadores”.

Para la actual cosecha el Mitrab estableció un pago mínimo de 18 córdobas por cada lata de café cortada, incluyendo prestaciones, frente a los 13.50 córdobas por lata de la cosecha 2007-2008.

EL PACÍFICO DEMANDA ATENCIÓN GUBERNAMENTAL

Productores de café del Pacífico Sur se muestran preocupados por el poco interés y la falta de políticas que tiene el Gobierno de establecer un apoyo directo con insumos, financiamientos y capacitaciones a los caficultores de la región.

Según René De Trinidad Barbosa, representante de los cafetaleros del Pacífico Sur, este sector se ha desmotivado por los altos costos de producción y la falta de apoyo del Gobierno.

“Los gobiernos no se han preocupado por incentivar la actividad cafetalera en Nicaragua, a pesar de ser uno de los principales generadores de empleo en el país”, dijo De Trinidad Barbosa.

El caficultor criticó la falta de financiamiento por parte del Gobierno, quien debería buscar cómo exonerar algunos impuestos a los insumos y químicos para el cultivo del café, ya que por este factor muchos caficultores se han retirado de la producción de este rubro, sostuvo.

“No existe ninguna estrategia por parte de Conacafé para apoyar a los productores que estamos luchando con nuestros propios esfuerzos”, reiteró.

A pesar de las dificultades económicas y la falta de apoyo gubernamental, los 1,230 cafetaleros de la región esperan una cosecha superior a los 80 mil quintales de café en el actual ciclo 2008-2009.

“Presumimos que superaremos nuestro estimado y llegaremos a una producción de 100 mil quintales de café”, aseguró De Trinidad.

A pesar de la buena cosecha de este año, el caficultor se muestra preocupado por la producción del próximo ciclo, ya que se ha registrado en la zona un “severo ataque” de la plaga conocida como roya, la que puede disminuir la futura producción de café.

“Esto se debe a la falta de insumos y químicos que son de alto costo en el mercado nacional, al igual registramos un ataque de broca”, advirtió el caficultor.

“Con estas enfermedades podemos tener una disminución de 50 mil a 60 mil quintales el próximo ciclo agrícola 2009-2010, por lo que demandamos una pronta atención por parte del Gobierno”, alertó.

El ciclo 2008-2009 será clave, sin duda alguna, para el futuro del sector cafetalero nacional. Los precios internacional, un mejor mercadeo del grano nica y la esperada “inyección” de 20 millones de dólares prometidos por el Gobierno para el sector cafetalero, serán algunos de las principales condicionantes.



http://www.laprensa.com.ni/archivo/2009/enero/07/suplementos/negocios/304429.shtml