martes, 6 de enero de 2009

Café de Perú

Cafetaleros demandan créditos de inversión


Los productores nacionales de café demandan atención del gobierno a la problemática cafetalera, en especial, los créditos de inversión. La Junta Nacional del Café (JNC) precisa que son 160 mil familias de productores de café que contribuyen con el país, en los últimos 5 años, con 2 mil 184 millones de dólares en divisas, generadas por las exportaciones del grano aromático, las cuales en el 2008 superaron los 650 millones de dólares.

“Aportamos 50 millones de jornales anuales, convirtiendo al café en el producto agrario que genera mayor empleo rural, en 64 provincias y 338 distritos rurales de nuestra Selva Alta, donde trabajamos 370 mil hectáreas”, indican en su comunicado.

Explican que sus inversiones en instalar y mantener las plantaciones del café suman más de 1,300 millones de dólares, sin créditos bancarios, sin carreteras ni caminos adecuados, sin títulos de propiedad, y menos asistencia técnica. “Aportamos como capital, con total dignidad, nuestra fuerza de trabajo, principal motor de los pobres para generar riqueza”, agregan.

“Nuestra agricultura familiar cafetalera lidera a nivel mundial la producción y exportaciones de cafés especiales, cultivados en armonía con la naturaleza. Hemos ejecutado importantes inversiones en certificaciones y sistemas productivos, para contar ahora con 120 mil hectáreas acreditadas, que representa el 32% del área en producción. Las últimas exportaciones de estos cafés con valor agregado superaron los 175 millones de dólares, equivalentes al 27% del valor de exportaciones del año pasado. Nuestros asociados ganan certámenes internacionales de calidad, prestigiando al café peruano”, manifestaron.

Estos logros, que son resaltados por instituciones cafetaleras internacionales, se han alcanzado en medio de mayores obstáculos que facilidades gubernamentales. Los cafetaleros trabajan en la reconstrucción del tejido empresarial en el campo, demostrando la viabilidad de la asociatividad de la agricultura familiar, a través de empresas cooperativas, a pesar de normas tributarias y entornos gubernamentales adversos.

En el año 1993, las exportaciones peruanas de café sumaron sólo 56 millones de dólares. Fueron los peores momentos de nuestra historia cafetalera, debido a la violencia subversiva, la dura política de ajuste económico del gobierno de Fujimori, la depresión de precios internacionales. Es en estas circunstancias que surge la Junta Nacional del Café, para representar y defender los intereses de los productores. Desde entonces, hace 16 años, la JNC viene trabajando con mucha responsabilidad por el desarrollo cafetalero, con enfoque sostenible y competitivo. Los resultados están a la vista.

Todos estos avances están en serio riesgo de perderse. “Venimos alertando a todas las autoridades del Poder Ejecutivo y del Congreso de la República de esta amenaza. Nuestras plantaciones superan los 20 años, pagamos sobre costos innecesarios, pero, sobre todo, enfrentamos la competencia de la economía ilícita, que crece en medio de la incapacidad gubernamental para superarla. Implica, entonces, que en pocos años habrá menos áreas de café, y mayores extensiones de cultivos ilícitos”, advierten.

“No demandamos subsidios, como se otorgan a las inversiones en viviendas urbanas, y otras inversiones, aunque los productores cafetaleros bien lo merecemos, en compensación a nuestra evidente contribución. Demandamos atender nuestra agenda cafetalera, en especial créditos de inversión para renovar nuestras plantaciones, e incrementar el empleo rural en zonas de extrema pobreza”, manifiestan.

Con ocasión de su 16 aniversario de creación de la JNC, renuevan su compromiso de seguir apostando por el café de calidad, por la asociatividad empresarial de la agricultura familiar, pero, al mismo tiempo, “vamos A EXIGIR se nos pague la deuda que tienen con nosotros el Parlamento y el Poder Ejecutivo. Es nuestro legítimo derecho”, puntualizaron.



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