jueves, 12 de febrero de 2009

Café de Colombia

Revive plaga cafetera

Hoy, como hace cerca de 35 años, la roya, una plaga que se creía controlada, se vuelve a salir del dominio de técnicos y de expertos y provoca daño inmenso que nadie supo prever ni mucho menos advertir

Los cafeteros de Caldas no terminan de asimilar un problema cuando ya otro está tocando sus puertas. Así a las enormes dificultades que se viven por estos días producto de la escasez de grano a causa del crudo invierno del año pasado que acabó con gran parte de la floración de las plantas, se suma ahora la literal destrucción de miles de arbustos en el oriente del departamento por efecto del rebrote de roya, una plaga que se creía dominada a partir de la creación hace años de la variedad Colombia, resistente a la misma.

El tema que para muchos puede resultar intrascendente, pues sus cultivos hoy son prácticamente inmunes a este foco infeccioso, ha tomado niveles insospechados al punto que estudios técnicos no confirmados aún indican que del total de cultivos en las zonas cafeteras de los municipios de Manzanares, Marquetalia, Pensilvania, Samaná, Victoria y Norcasia, el 25% está seriamente afectado por la roya.


Hoy, como hace cerca de 35 años, una plaga que se creía controlada, se vuelve a salir del dominio de técnicos y de expertos y provoca un daño inmenso que nadie supo prever ni mucho menos advertir. Por eso es muy importante la reacción que se tome, si es que no se ha adoptado, para mirar cómo se mitiga el impacto negativo de la roya y se les devuelve la esperanza a los centenares de afectados que no saben cómo recuperar lo perdido o los que no tienen los recursos ni los mecanismos técnicos para enfrentar la emergencia.


Y mientras se actúa de manera inmediata para atender este problema, la Federación Nacional de Cafeteros debe realizar un estudio muy serio que permita determinar por qué se registró este rebrote de la roya, es decir, si hubo o no negligencia en la tarea de vigilancia que deben hacer los técnicos de los comités municipales y del Departamental, al igual que del Centro Nacional de Investigaciones del Café (Cenicafé), organismo creador de la variedad Colombia, resistente a la roya.


El asunto no puede ser mirado con desdén ni por el Gobierno Nacional ni por las autoridades departamental ni municipales que están en la obligación, ante la pérdida de recursos de los que dependen miles de cafeteros, de buscar y establecer ayudas económicas y beneficios crediticios no sólo para atender lo que pueda ser objeto de revisión.
Lástima que se vuelva a épocas de ingrata recordación que fueron desastrosas para la caficultura colombiana entre las décadas del 70 y 80 cuando se advirtió la amenaza de la dañina plaga que ya había hecho estragos en Brasil y en Centroamérica.

Ahora, incluso el Comité Departamental de Cafeteros de Caldas, aunque sin revelar porcentajes, informa que se registra un crecimiento de la infestación de roya en todo el Departamento. Ojalá que se cuantifiquen y se ubiquen bien las zonas con la plaga para advertir a afectados y vecinos, y poder tomar las medidas necesarias para evitar su propagación.


http://www.lapatria.com/Noticias/ver_noticia.aspx?CODNOT=58905&CODSEC=12