miércoles, 22 de julio de 2009

Café de Venezuela

Del cafecito criollo al café brasileño con azúcar importada

Noticiero Agropecuario.- Se ha venido anunciando que pronto seremos testigos de uno de los hechos más relevantes del fracaso de las políticas públicas en el Sector Agroalimentario venezolano. Nos referimos a la necesidad de importar café para satisfacer la demanda interna. Hecho sin parangón en los ciento noventa y ocho años de la vida republicana.

Cómo pudimos llegar a esta situación en un rubro tan importante para la “Revolución”?. Las reflexiones que siguen tratan de dar una explicación de lo inexplicable.

Dentro de las primeras acciones realizados por este vetusto gobierno, allá por 1999, fue eliminar el Fondo del Café, organismo que si bien es cierto, no podría señalarse como modelo institucional, llevaba programas de fomento y desarrollo cafetalero importante. Pues bien, se eliminó el Fondo y no se sustituyó por otro ente, y los programas y acciones adelantados por este organismo, fueron abandonados. El café quedó a la deriva, sin responsable directo en el concierto de organismos públicos surgidos en los diez años de “revolución”. He allí la primera causa del fracaso cafetalero. El vacío institucional responsable de coordinar un rubro de importancia social de primer orden (más de 50.000 explotaciones, la inmensa mayoría de ellas, menores de 10 Ha, localizadas en 14 Estados del país).

No escapó a los teóricos, tras bastidores, del régimen, la importancia de hacerse de este sector y adelantar programas que garantizaran disponer de este extraordinario caudal electoral. Las primeras acciones se dirigieron a otorgar ingentes recursos en créditos para los caficultores y en efecto, se hizo. Lamentablemente no privaron criterios técnicos y los recursos otorgados se desvanecieron, sin lograr un mínimo impacto productivo y con secuelas de corrupción, de cuyos resultados nada se sabe. Esta es la segunda causa del problema, despilfarro de recursos no planificados.

Vistos los pobres resultados de las acciones crediticias desarrolladas entre 1999 y el 2000, en los años sucesivos se formularon varios Planes Nacionales de Café. El primero, en 2001, contemplaba: mantener 135.000 ha, renovar 15.000 ha y fundar 50.000 nuevas ha, durante tres (3) años, en 15 Estados. Igualmente se perseguía, aumentar la productividad actual de 6,5 qq/ha. a 17,5 qq/ha. El financiamiento requerido para atender estas metas fue de 4.636 millones de bolívares, de los de antes, y Fondafa el organismo encargado de financiarlo. Posteriormente se han lanzado varios planes y segundas etapas en cada uno de ellos. En 2004 se prometió, culminar 2007 con 50.000 nuevas ha. y la re potenciación de 150.000 ha. Se elevaría la productividad del cultivo de 7 a 25 quintales por ha y producir 3.000.000 qq/año.

Los Planes de café, entre otros aspectos, han incluido: legalización de la tenencia de la tierra de los caficultores, construcción de viviendas, vialidad agrícola, dotación de vehículos pesados y tractores, construcción de 12 torrefactoras, atención de la salud de la población dependiente del rubro, educación especial para la zonas cafetaleras y llevar a Mercal a las montañas. Los organismos comprometidos con los Planes de café han sido, entre otros: MAT y sus organismos de adscripción, Ministerio de la Alimentación, Ministerio para la Economía Popular, Ministerio para las Comunas y Protección Social, Ministerio para las Industria Ligeras, Fondafa, Fondas, Fondo de Crédito Industrial, CVA, MERCAL, PDVSA, PDVAL; además de Gobernaciones y Alcaldías y todas las Misiones cuyas ejecutorias se suman a estos planes.

Se estima que la “inversión” en los planes de café, en todos estos años, supera los 2.000 millones de bolívares; no obstante los resultados, desde el punto de vista agrícola, no pueden ser más desalentadores. Las cifras del MAT registran una caída de la producción del 24%, entre 2001 y 2007 y una disminución de la superficie cosechada del 23% en los mismos años. Permítasenos, entonces, señalar una tercera causa de la problemática cafetalera: improvisación, descoordinación, despilfarro y corrupción en la formulación y ejecución de los Planes de café y sobre todo, falta evaluación y control de los planes.

Quizás la causa más importante de los resultados que ofrece este rubro, es la desacertada política comercial, caracterizada por el control y el congelamiento de los precios en el circuito productivo del café, divorciada de las realidades de los agricultores, demás actores productivos y de la situación internacional de este rubro.

En otras columnas hemos indicado que los agricultores más que Planes de café, demandan precios justos, y es el congelamiento de los precios, el responsable de primer orden de los pobres y negativos resultados que exhibe la caficultura y de las importaciones que el Gobierno se verá forzado a realizar, para abastecer el mercado interno. El mercado internacional del café registra precios con tendencia alcista en lo que va del 2009 y la oferta accesible para Venezuela, pareciera restringida al Brasil, cuya calidad no es muy inferior a la nuestra.

Pero como dijimos que nos tomaríamos un café con azúcar, debemos señalar que se estima en más de 500.000 t, las importaciones necesarias para cubrir la demanda de azúcar durante de este año. La zafra del año 2009-2010, se estima por debajo de 7.300.000 t, un descenso de 1.000.000 t, con respecto al año anterior. En este cultivo, los planes anunciados por el Ejecutivo y la “inversión” realizada en fábricas y campo, tampoco impactan la producción y los resultados son negativos.


Las causas responsables de los resultados en el circuito azucarero, son de diverso orden, a nuestro juicio, entre ellas: las invasiones a fincas en plena producción, las intervenciones del INTI, las amenazas con los planes de reordenación de uso en importantes zonas de producción de caña de azúcar y una política comercial absurda, que mantiene controlado los precios de todo el circuito productivo.


En 2009 seremos testigos de dos record históricos en el país, la importación de medio millón de toneladas de azúcar y la primera importación de café de la República, en una ambiente de ingentes recursos, también record, destinados a estos rubros. Habrá algún responsable por llevarnos a la mesa un cafecito exótico, con poco aroma y azúcar importada.




http://noticieroagropecuario.com/hora.ASP?ID=5084