domingo, 24 de febrero de 2008

Café de Colombia

¿Quién fue Juan Valdez?

El arquitecto Jaime Vásquez Restrepo no traga entero y ha decidido bucear en la historia para establecer quién fue este personaje en la vida real

Aunque desde 1959 -año de su creación como logosímbolo del café colombiano- se ha dicho que Juan Valdez es un personaje ficticio que se inventaron unos publicistas gringos para incentivar el consumo de nuestra aromática bebida en el mercado de los Estados Unidos, el arquitecto Jaime Vásquez Restrepo no traga entero y ha decidido bucear en la historia para establecer quién fue este personaje en la vida real.

Editor de “Mirador del Suroeste” -una revista al servicio de la región cafetera antioqueña que limita con el departamento de Caldas- Vásquez es un fiel practicante de la “averiguática”, ciencia que entronizó en el periodismo del último cuarto del siglo veinte el crítico gramatical Roberto Cadavid Misas, más conocido como “Argos”.

Son de su cosecha estas “Gotas que calan”: La palabra más larga del castellano es “anticonstitucionalmente”, seguida por el nombre del músculo del cuello: “esternocleidomastoideo”… La palabra más larga sin vocales, en inglés, es “Rhythms”, que traduce “ritmos”… El ojo del avestruz es más grande que su cerebro… Veinte huesos tiene, aproximadamente, un gato en la cola… Nueve días puede vivir una cucaracha sin su cabeza, hasta que muere de hambre… Nueve gramos pesa un colibrí… Ciento cincuenta personas cabían cómodamente en la mesa redonda del Rey Arturo.

En la cuota inicial de la respuesta al interrogante que da título a este Contraplano, escribe el sediento paisa que quiere aprenderlo todo:

“Es unas referencias históricas encontramos el nombre de Juan Valdez, cuyos datos fundamentales suministramos, dado el interés que dicho nombre ha creado, al otorgársele a quienes han sido elegidos para promover la dimensión internacional del café colombiano. Juan Valdés fue un humanista español que vivió en el ambiente intelectual de Roma y Nápoles. Eramista (seguidor de Erasmo de Rotterdam) que trató temas religiosos con una amplitud de criterio que lo aproximó al luteranismo. Escribió, además, “Diálogo de la doctrina cristiana” y “Diálogo de la lengua”, en el que expresa su apoyo al castellano, como lengua de cultura frente al latín; fue escrito en 1537 y publicado en el siglo XVIII. Nació en Cuenca, (España), y murió en Nápoles. (Italia), en 1541. Fue hermano de Alfonso de Valdés”. O sea que absolutamente nada qué ver, pues, con el café y sus derivados.

Antes de ponerle puntos suspensivos a su escarceo investigativo, Vásquez le formula la pregunta obligada a la Federación Nacional de Cafeteros: ¿es este, realmente, el origen de nuestro Juan Valdez?

La respuesta instantánea es no y llega a través de “Mi Tierra”, el Diccionario de Colombia, elaborado por los pedagogos Jorge Alejandro Medellín Becerra y Diana Fajardo Rivera:

Juan Valdez. Personaje ficticio de la Federación Nacional de Cafeteros que identifica el café de Colombia, creado en 1981 (sic) por la agencia de publicidad Doyle Dane Bernbach. Consiste en la figura de Juan Valdez, (el prototipo cafetero), su mula y las montañas colombianas en el fondo. Inicialmente, el propósito del logotipo fue identificar y servir como sello de garantía del café que producía la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia. Actualmente se emplea para identificar sólo las marcas que ofrezcan café ciento por ciento colombiano. Ha sido personificado por el cubano José Duval y los colombianos Carlos Sánchez y Carlos Castañeda”.

La apostilla: El legendario don Pepe Sierra, nieto e hijo de arrieros, nunca quiso meterle plata a la caficultura, por considerarla “un negocio para pobres”, pero alardeaba porque uno de sus abuelos transportó un piano grande, de cola, entre Cartagena y Manizales, sin que se le desafinara.



http://www.lapatria.com/Noticias/ver_noticiaOpinion.aspx?CODNOT=32710&CODSEC=13