domingo, 17 de febrero de 2008

Café de Colombia

Buenas noticias y democratización cafetera

La democratización de las tiendas Juan Valdez, los buenos vientos internacionales, la mejor productividad de la caficultura colombiana, son excelentes noticias.

Los resultados del plan estratégico 2003-2007 de la Federación Nacional de Cafeteros son bien positivos. Y lo bueno de ellos es que se está sembrando futuro aprovechando la buena coyuntura del mercado internacional que, poco a poco, se ha ido desabasteciendo generando una importante reacción en el precio y se encuentra empujado por el crecimiento de la demanda.

La cotización ya pasó de 1,5 dólares por libra, si no fuera por la revaluación estaríamos cantando bonanza… desafortunadamente, no alcanzó para tanto. Esperemos, eso sí, que la cosecha de mitaca en el Eje Cafetero sea importante para que este buen precio se vea reflejado rápidamente en ingreso para los cafeteros de esta región del país.

Debemos subrayar el hecho que estamos ganando terreno muy significativo en el campo cafetero. Hace algunos meses indicábamos cómo la producción interna crecía especialmente por aumentos en productividad, como un millón y medio de sacos por este concepto, que es la mejor noticia, pues bien sabemos que el café colombiano por suave que sea compite indirectamente con otros cafés producidos a un nivel de costos muy inferior. Además, es clave seguir trabajando la diferenciación vía calidad y de los cafés especiales haciéndola notar y valer en el mercado internacional. E igualmente continuar con la venta de café con mayor valor agregado.

Ahora se avisa una emisión pública de acciones de las tiendas Juan Valdez, con lo que la democratización de este negocio emblemático de la caficultura y del país será un hecho. Una buena forma para seguir profundizando un capitalismo participativo en Colombia. Una transparencia total en la información sobre la evaluación de las tiendas debe ser el punto de partida para construir una confianza total en los potenciales accionistas, que serán muchos y muy especialmente del Eje Cafetero. Es bueno explicar que si bien la marca Juan Valdez es de los cafeteros, el negocio de las tiendas no sólo vive de la marca, sino de grandes inversiones. Por ello, comprar acciones de las tiendas no es para los cafeteros “comprarse lo propio” como algunos dicen por allí. El negocio de las tiendas debe cancelar una regalía por la marca al Fondo Nacional de Café.

De otra parte, que en McDonald’s de Estados Unidos se tome café colombiano representa una excelente oportunidad para fortalecer la vigencia en el mercado y hacer valer aún más la marca de Café de Colombia, además de ser un comprador de unos 300 mil sacos al año por lo menos.

La Federación no debe perder nunca su norte de centrarse en un su principal activo: los cafeteros, por ello el dato según el cual se está trasladando el 95,5 (a Dic. de 2007) de la cotización exterior al vendedor de café es muy positivo, pues antes este porcentaje era de 85% (2003). Este es el norte y no se deben distraer recursos, como se hizo en el pasado en negocios que no tienen que ver con el café.

Nuevamente hay que felicitar a la administración de la Federación por el reporte tan positivo que hacen de la evolución en los últimos cuatro años del negocio del café.



http://www.lapatria.com/Noticias/ver_noticiaOpinion.aspx?CODNOT=32229&CODSEC=13