lunes, 11 de febrero de 2008

LXIX Congreso Extraordinario Cafetero de Colombia

El Congreso Cafetero

Crecer las exportaciones de Cafés Especiales, la ampliación de Liofilizado, más la apertura de nuevas tiendas Juan Valdez, marcan lo que debe ser el horizonte sobre el cual se tracen las metas de crecimiento del sector

Se celebra hoy en Manizales, previo a la inauguración del ensanche de la planta de Café Liofilizado de Chinchiná, el LXIX Congreso Extraordinario Cafetero que tendrá como agenda la aprobación del Plan Estratégico del gremio para este año.

La caficultura en el mundo está pasando por un buen momento de mercado, pues conocidos los pronósticos de lo que será la cosecha de café en el Brasil, el primer productor del orbe, se estima que habrá un déficit entre la producción y el consumo mundial, lo que ha traído como consecuencia lógica un incremento en los precios que ha alcanzado niveles que no se veían desde 1998.

Claro que en 1998, con el dólar a 1.355 pesos, se necesitaban aproximadamente 100 libras de café a precio de bolsa para pagar un salario mínimo mensual de la época, mientras que hoy, con el mismo precio de 1,50 dólares por libra, al cambio actual, se requieren aproximadamente 160 libras de café para ajustar el valor de un mínimo mensual. En otras palabras, hoy se necesita producir un 60% más de café que hace 10 años para pagarle a la misma gente, en una actividad intensiva en mano de obra.

No es de extrañar entonces que la recolección de café haya pasado de ser el 30% de los costos totales anuales de una finca, a más del 40% como lo es hoy, sin contar con las dificultades que cada día son mayores para la consecución de personal.

Comentario aparte merece el incremento en el valor de los fertilizantes, pues en solo un año han subido su costo en rangos que van desde el 30% hasta el 70%. No será extraño entonces que los productores bajen las dosis y frecuencia de aplicación de los abonos, con la natural consecuencia de pérdida de productividad de los cultivos.

Frente a estas dificultades, el Gobierno Nacional ha mantenido la intención de apoyar a los caficultores manteniendo una reserva presupuestal que se usaría en caso de que los precios caigan por debajo de cierto nivel. Sin embargo, el llamado disparador de las ayudas del AGC no se ha activado y no ha habido subsidios oficiales para los productores. Con una situación de rentabilidad tan frágil para el cultivo es necesario pensar en mecanismos más efectivos que permitan que el presupuesto destinado a mantener la caficultura en el país llegue más oportunamente a los cafeteros.

La meta de crecer las exportaciones de cafés especiales, más la inauguración de la ampliación de Liofilizado en Chinchiná, sumado a la apertura de nuevas tiendas Juan Valdez por todo el mundo, dan una idea de la política de agregarle valor a las exportaciones de café colombiano, y ese debe ser el horizonte sobre el cual se tracen las metas de crecimiento del sector. Pero para ello hay que ajustar el esquema de costos y productividad de las fincas, pues ellas son las generadoras del grano necesario para la actividad comercial y las que permiten mantener el empleo rural para 560 mil familias en el país.

La caficultura se ha mantenido en Colombia, a pesar de las inmensas dificultades que ha tenido esta industria en el mundo gracias a una institucionalidad fuerte, organizada y que siempre ha estado al lado del caficultor. Celebramos que realicen hoy su Congreso extraordinario en esta ciudad y esperamos que el Plan Estratégico que allí aprueben sea la brújula que le permita a los agremiados en la Federación un futuro más promisorio para sus cultivos y sus familias.



http://www.lapatria.com/Noticias/ver_noticia.aspx?CODNOT=31766&CODSEC=12