miércoles, 26 de marzo de 2008

Café de Colombia

Cosecha de retos para el café

Clima, orden público y cafetales envejecidos, son algunos de los retos de los 52 mil cafeteros del departamento.

La cosecha de café en el sur del Tolima no sólo se adelantó por cuestiones climáticas, sino que debe enfrentar dificultades como la escasez de recolectores y las medidas adoptadas por el Ejército como consecuencia de los enfrentamientos con las Farc en el Cañón de Las Hermosas, Chaparral.

El sur cafetero del Tolima, entendido como las seccionales de Chaparral y Planadas (ver mapa, según división territorial del Comité de Cafeteros), comprende 35 mil 508 hectáreas, es decir, más del 33 por ciento del total de los cultivos del grano en todo el departamento. A la situación puntual de la cosecha del sur se suman los retos del gremio, asociados con la necesidad de renovar los cafetales envejecidos y disminuir el número de café 'separado' por calidad.

Sin embargo, de manera paradójica, cultivadores de esta complicada región de Planadas y Chaparral, han obtenido reconocimientos de calidad durante 2006 y 2007, como la Taza de la Excelencia y el premio Illycaffé.

Consciente de los desafíos, el Comité Departamental de Cafeteros, junto con la Gobernación y Cortolima, se reunirán hoy con los alcaldes cafeteros del departamento, para plantear estrategias que, en el mediano plazo, logren el mejoramiento de las condiciones de las comunidades rurales en temas como la infraestructura vial, electrificación, vivienda, saneamiento básico y aseguramiento de la calidad.

Gildardo Monroy Guerrero, director ejecutivo del Comité de Cafeteros habló con Tolima 7 días sobre la situación del sector en el departamento y cómo asumen estos retos.

¿Cuáles son las expectativas en relación con la cosecha en el sur del Tolima?

La cosecha se adelantó por cuestiones climáticas aproximadamente un mes o mes y medio y tenemos pronósticos de que se va a ver disminuida en un veinte o treinta por ciento. Los enfrentamientos del Ejército y la guerrilla de las Farc en el Cañón de Las Hermosas han afectado directamente a nuestro gremio en el sur, ya que si de hecho es difícil conseguir trabajadores, llevarlos a un sector en conflicto, lo es más aún. Los recolectores que están dispuestos a ir, cobran mucho más y se calcula que se necesitan unos cinco mil. Los controles impuestos por el Ejército Nacional limitan el transporte y la cantidad de víveres que lleva cada caficultor, así como el acopio de fertilizantes y los materiales de ferretería.

¿De qué manera están haciendo frente a esta situación?

Sabemos que las pérdidas van a ser enormes. Le hemos pedido al Gobierno departamental que se nos dé un tratamiento especial en esa zona que vive del café, porque si no podemos llevar el mercado, mucho menos recolectores.

A lo anterior, se suma la zozobra que tiene que vivir la comunidad. Algunos se tendrán que ir. Estamos haciendo esfuerzos por presentar programas y proyectos de desarrollo social que permitan mejorar la calidad de vida en la zona. Hemos venido impulsando el programa Guardabosques y seguimos trabajando en proyectos de educación y transferencia de tecnología.

Además de los problemas de orden público en el Sur, está el tema de los cafetales envejecidos...

En el Tolima hay 105 mil hectáreas sembradas en café y la meta de renovación es muy alta.

En los próximos cinco años debemos haber sustituído por lo menos un 40 por ciento, un promedio de 10 mil hectáreas por año. Veníamos renovando cuatro mil. Desde finales del 2007 se inició un plan conjunto de renovación entre la Federación de Cafeteros y el Gobierno nacional, con unas condiciones muy favorables, que nunca se habían dado a los caficultores.

Por cada hectárea que renueve, el pequeño cultivador recibe hasta 4 millones 500 mil pesos, de los cuales sólo es reembolsable el 60 por ciento. El 40 por ciento es subsidiado y los intereses los asume el Fondo Nacional del Café. Adicionalmente cuentan con un período de gracia para el pago.

Los únicos requisitos son tener la cédula cafetera inteligente, no estar reportado en las centrales de riesgo y poseer capacidad de endeudamiento. Para los medianos y grandes caficultores el subsidio es del 20 por ciento.

Desde que empezó el programa, en noviembre de 2007, a la fecha se han renovado 1.500 hectáreas en el Tolima.

A pesar de haber ganado premios los últimos años, se dice que el Tolima no produce cafés de la mejor calidad...

Al Tolima lo han estigmatizado al decir que produce cafés de mala calidad. Lo que sucede es que hemos tenido algunos cafés 'separados'.

Almacafé nos los rechaza, argumenta que no son tipo Federación, es decir, no sirven para exportar y los recibe a un precio menor, aproximadamente 20 mil pesos menos por carga.
El Tolima, así como Huila, Cauca y Nariño, se ubica en el 'eje de la calidad', es decir, donde están las tierras más aptas para producir café de alta calidad.

Desafortunadamente no somos competitivos, pues no contamos con la infraestructura apropiada de beneficio y los caficultores tienen dificultades de vías, saneamiento básico y redes eléctricas. Optamos por lo más fácil que es comercializar el café húmedo y las cooperativas tampoco cuentan con estructuras de secado a gran escala. Después de pasar tres días de transporte o en el centro de acopio, el café se fermenta con deterioro de calidad.

Huila pasó por una crisis similar hace más de diez años. Estamos seguros de que el Tolima la va a superar.

¿Cómo?

Estamos redoblando esfuerzos en el tema del aseguramiento de la calidad. Las dificultades son superables y estamos seguros de que si renovamos, vamos a mejorar, primero la calidad y segundo la productividad.

Luego de la Feria de Cafés de Alta Calidad que se llevó a cabo junto con la Gobernación en febrero, realizamos un Encuentro por la Calidad del Café, de donde se derivaron dos líneas de trabajo. La primera tiene que ver con la capacitación y la transferencia de tecnología. La segunda, con la dotación de infraestructura de beneficio y secado. Para ello necesitamos el concurso de todos y cada uno de los actores, como la Gobernación, Cortolima, los alcaldes y las agencias de cooperación internacional.



http://www.eltiempo.com/nacion/tolima/2008-03-25/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-4029474.html