miércoles, 26 de marzo de 2008

Café de El Salvador

Cafetaleros descuidan fincas y mejor lotifican


Algunas fincas sufren deficiente manejo y abandono
Lejos quedaron los tiempos en que la caficultura era uno de los principales motores de la economía nacional. Luego de agudas crisis sufridas en el sector muchos se aferran a la actividad, pero hay quienes prefieren dejar sus cafetales en el abandono o venderlos para diferentes usos.

Sigfredo Benítez, del Foro del Café, no duda en que la crisis de precios bajos del inicio de este siglo, seguida por golpes de la naturaleza, ha provocado que muchos cafetaleros opten por vender total o parcialmente sus fincas para propósitos residenciales o recreativos.

La tesis del líder cafetalero es que ante los problemas financieros que todavía aquejan a los dueños de fincas es preferible vender para salir de todas las deudas, pues en tales circunstancias, no es económicamente viable invertir en mejoras.

El cambio de uso de los suelos cafetaleros es un fenómeno, augura Benítez, que se irá acentuando en la medida que la demanda de estos terrenos aumente.

Es innegable, agrega, que pese a los buenos precios internacionales del café de los últimos dos años todavía "no es rentable" invertir en el mantenimiento de las fincas.

La moda urbanística en las zonas de café son las quintas recreativas, lujosas residencias construidas en medio de un espectacular paraje natural.

La zona occidental del país, popular por ser una zona cafetalera y una concurrida ruta turística, está encontrando en el desarrollo de este tipo de proyectos algo más rentable que la caficultura. Tal es el caso de los municipios de Apaneca y Concepción de Ataco, ambos pertenecientes al departamento de Ahuachapán.

"Si usted va en la carretera de Santa Ana, a la altura del Congo, o hacia Chalchuapa se encuentra con lotificaciones a ambos lados", ejemplifica el directivo de la gremial.

Para Ricardo Espitia, director ejecutivo del Consejo Salvadoreño del Café, ese no es un fenómeno nuevo, pero que de continuar así podría surtir efectos a mediano plazo.

En un estudio realizado el año pasado por la Fundación Salvadoreña para Investigaciones del Café, Procafé, aparece el cambio del uso del suelo como una de las causas que provocaron una desmejora en la capacidad productiva de las áreas cafetaleras en el periodo 2001-2006.

Entre otras causas destacan el abandono de las fincas y el deficiente manejo de las mismas. Las plagas, entre ellas la roya, y los fenómenos naturales también han hecho lo suyo en contra de las plantaciones.



http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_completa.asp?idCat=6329&idArt=2211135