sábado, 10 de mayo de 2008

Café de Guatemala

Despido de cooperativista genera cisma en Anacafé


Productores afiliados a Fedecocagua demandan renuncia de Cristhian Rasch, presidente de la Asociación Nacional del Café (Anacafé); lo declaran “non grato”

La destitución de Rubén Darío Pacay como coordinador de la Unidad de Pequeños Productores de la Asociación Nacional del Café (Anacafé), el 23 de enero, generó un cisma dentro de la entidad que ha llegado hasta los tribunales.

Por tal motivo, la Federación de Cooperativas Agrícolas de Productores de Café (Fedecocagua, R. L.), que aglutina a 30 mil pequeños productores, le solicitó la renuncia a Cristhian Rasch como presidente de Anacafé y lo declaró persona “non grata”, durante una asamblea realizada el 18 de abril.

Los cooperativistas atribuyen a Rasch haber ordenado el despido de Pacay y lo consideran un acto de racismo y exclusión.

Además de destituir a Pacay, un productor Queqchi'e de Carchá, Alta Verapaz, que fuera su representante ante la Junta Directiva de Anacafé, los cooperativistas acusan a Rasch de desviar la ayuda que las agencias internacionales entregan a la Asociación para atender a los pequeños caficultores y beneficiar a los medianos y grandes cafetaleros, e intentar desintegrar o dividir a Fedecocagua al afiliar nuevas organizaciones de pequeños productores.

Rasch se defiende al afirmar que la destitución de Pacay fue un tema administrativo que corresponde al gerente general, Rodolfo González Arenas, en el cual asegura no tuvo ninguna ingerencia. “Yo no me meto a contratar ni a despedir gente”, señaló tajante.

Opinó que su despido se debió a que no llenaba las exigencias del Plan de Competitividad de la Caficultura y se buscó alguien con mayor profesionalismo. La Unidad de Pequeños Productores, que maneja un presupuesto de Q1.7 millones anuales y un grupo de 27 técnicos, ahora es dirigida por Rolando Dávila, un empleado de confianza de Anacafé.

Sobre las acusaciones de intentar dividir o restarle poder a Fedecocagua, el Presidente de Anacafé señala que con el traslado de la producción de café de la costa sur a las partes altas del país han surgido productores que no están organizados y requieren asesoría y apoyo de la Asociación.

Además de asesorarlos, los ayudamos a afiliarse y organizarse colectivamente, dijo Rasch, quien acusa a Fedecocagua de monopolizar la ayuda que se le da a los pequeños productores.

“A ellos se les ha apoyado, reciben más o menos Q5 millones anuales en programas específicos, ahora nos toca apoyar a los nuevos productores", señaló.

Aunque varios socios han intentado mediar, la disputa llegó a los tribunales; las cooperativas El Pensativo y El Renacimiento 59, presentaron tres demandas contra Rasch en el juzgado de Primera Instancia del Ramo Civil; piden aclarar supuestas “anomalías” en el uso de las reservas de Anacafé que ascienden a US$13 millones, por el gravamen del 1 por ciento sobre el valor FOB de la exportación de café.

Pacay puso una denuncia ante la Comisión Presidencial contra la Discriminación y el Racismo y la Oficina del Procurador de los Derechos Humanos; y regresó a la Junta Directiva de Anacafé como representante del Gobierno.

Rasch percibe detrás de las denuncias una estrategia para dañar a Anacafé. “Yo no gano un sueldo, mi trabajo es ad honórem, solo percibo una libra de café a la semana y a veces ni la recibo”, expresó. Gerardo de León, gerente de mercadeo de Fedecocagua, indica que no están promoviendo la intervención de Anacafé, “lo que queremos es su renuncia”.

Rasch enfatizó que su renuncia a la presidencia de Anacafé, para la cual fue electo hasta noviembre de 2009, solo puede solicitarla la Asamblea General.



http://www.elperiodico.com.gt/es/20080509/economia/54522/