viernes, 15 de agosto de 2008

Prevención de Broca en Panamá

Luchan para prevenir la broca

La plaga merma el sabor del café, por lo que los productores no pueden comercializar sus granos

Técnicos del Mida están tratando que la broca del café no se extienda a otros sectores del país

Desde que se detectó por primera vez la broca del café en Panamá a finales de 2004 en la frontera con Costa Rica, productores, técnicos y autoridades del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) están confrontando la plaga para decretar las zonas cafetaleras libres de esta enfermedad.

No obstante, productores y expertos aseguran que nunca se podrá declarar al territorio como libre de la broca porque la enfermedad permanecerá como una amenaza latente.

La broca del café es un insecto nativo de África, familia de los escarabajos de color negro, en su estado adulto. Su tamaño es el de la cabeza de un alfiler.

“Literalmente barrena el grano o semilla del café hasta 100 días después de la floración, depositando así sus huevos transparentes y sus larvas blanquecinas, las cuales se alimentan de la semilla”, explicó Mario Serracín, ingeniero agrónomo y productor de café orgánico en Boquete.

Serracín agrega que “las drupas o semillas atacadas caen al suelo donde el insecto completa su ciclo de vida hasta ser adulto, multiplicándose hasta 10 veces su población, mientras esperan que el café florezca de nuevo y así atacar el grano en desarrollo”.

Está plaga le quita el rendimiento a la planta y el sabor al grano. Producto de ello no se puede comercializar, por lo que representa pérdidas para los productores.

“Los granos con túneles por dentro flotan en agua causando pérdidas y mermas en los rendimientos. A veces pasan inadvertidos o no pueden ser separados en el proceso de secado y pilado. En consecuencia, pueden ser colonizados por hongos que producen toxinas que son causa de rechazo en el mercado de café especial”, dijo Serracín.

Por su parte, Maximino Díaz, director nacional de Agricultura del Mida, comenta que al inicio fue un poco traumático poder lidiar con la plaga a pesar de que se sabía que estaba al otro lado de la frontera.

“Pero gracias al trabajo entre los productores y las autoridades, se logró poner en cuarentena el lugar y restringimos el manejo del café que se produce en esa área de forma que los frutos ‘brocados’ no salieran del perímetro”, dijo Díaz.

“Los controles han funcionado bastante bien —agregó— pero decir que se podrá declarar la zona libre de broca es no entender la magnitud del problema”, ya que en esto interviene el factor humano: todos los años hay trabajadores que emigran a laborar en áreas afectadas del lado costarricense”. Por ello, “ la plaga es extremadamente volátil y propensa a expandirse por factores humanos que intervienen la manipulación”, acotó.

“Además, no se descarta que podamos encontrar la plaga en otro lugar, por lo que se mantienen los operativos de áreas en las zonas con personal especializado”, añadió Díaz.

Actualmente la cuarentena se ha extendido a los distritos de Renacimiento, Bugaba y el área de Potrerillos en el distrito de Dolega. “Desde luego, las barreras se han extendido para evitar también que la plaga se extienda al resto del país”, recalcó Díaz.

Tanto Serracín como Díaz coincidieron en que la mejor forma de prevenir la plaga es a través de la capacitación a los productores.

Las islas de Papúa Nueva Guinea, en Asia y Kona, en el archipiélago de Hawaii, son los únicos lugares que hasta ahora se han declarado libre de broca en el mundo.



http://www.prensa.com/hoy/negocios/1481828.html