lunes, 20 de octubre de 2008

Café de Nicaragua

Nuevos catadores

Cooperación española impulsa capacitación en Jinotega para formar a jóvenes en la cata de café

Todos son hijos de productores de ese departamento

La cooperación española ha dispuesto un monto de 12 mil dólares para entrenar y capacitar a 16 jóvenes campesinos de ambos sexos, hijos de productores pequeños y medianos caficultores de Jinotega para que aprenden el arte de catar café y mejoren las calidades del rubro en sus fincas y cooperativas.

Robert Stephen, con más de 20 años de ser catador, barista y comprador de café en Boston, Estados Unidos, fue traído para este curso de tres sesiones que concluyó el 15 de octubre por la tarde en Jinotega.

“Esto lo estamos haciendo para mejorar la calidad del café, capacitar a los hijos de los productores y que éstos ayuden en sus fincas y cooperativas o los jóvenes se dediquen a ser catadores de café, como un oficio”, dijo a LA PRENSA Dora Rivera, directora de la Cooperación Española en Jinotega, quien reveló que solo para apoyar a 1,160 caficultores pequeños y medianos de la cuenca del lago Apanás, cuentan con 4 millones de dólares, durante 4 años.

“En total serán 42 jóvenes los capacitados como catadores”, dijo Dora, quien manifestó que varios de los hijos de campesinos que han sido capacitados en anteriores cursos se vienen dedicando a este oficio.

Robert Stephen puso a catar a los muchachos no solo café de Jinotega y resto del país, sino de Ruanda, Etiopía, Kenia, México y todo Centroamérica.

Para el experto estadounidense, los cafés de África tienen sabores exóticos, mientras que los asiáticos tienen sabor madera; los de Nicaragua, sabor chocolate con alta acidez, “lo que diferencia nuestro café, porque es bien limpio, lavado y escogido”.

¿QUÉ DICEN LOS JÓVENES?

Entre los 16 jóvenes de este curso está Melba Guido, de La Fundadora, quien afirmó: “He aprendido bastante aquí en este curso, se mira que el profesor Stephen sabe bastante y ya puedo diferenciar el aroma, acidez y el cuerpo de los diferentes cafés; quiero poner en práctica los conocimientos en mi cooperativa y dedicarme a ser catadora, me gusta”.

Katherine Esquivel Landeros, de Cuyalí, agregó que sólo había catado café de Jinotega y de otras partes del país. “Ahora el profesor Stephen nos ha puesto a catar café de Etiopía, Kenia, México y Centroamérica, y me quedo con el café de Jinotega, por su aroma, cuerpo y acidez”.



http://www.laprensa.com.ni/archivo/2008/octubre/20/noticias/campoyagro/