martes, 13 de enero de 2009

Café de Colombia

El 2009 será un año difícil para los cafeteros del departamento del Tolima

Un cultivador de café orgánico sostiene que los brotes de Roya y Mal Rosado se deben al maltrato al cual ha sido sometido el ecosistema. La esperanza para este año es el precio.

Aunque se está a la espera de las cifras oficiales de la Federación Nacional de Cafeteros, algunos caficultores estiman que la cosecha del primer semestre del 2009 se vería reducida entre un 40 ó 50 por ciento, a causa del invierno, además de los brotes de Roya y Mal Rosado que atacan al norte del departamento.

Cuando ya el grano comienza a dar señales de un buen precio internacional, los cafeteros tolimenses confían en que el clima les dé un chance durante este comienzo de año para que se cambie el ciclo de la cosecha.

"Estamos esperanzados en que durante los días que quedan del mes de enero y febrero nos haga un buen verano, para que se nos cambie el ciclo de la cosecha del primer semestre y con el verano nos florezca para coger cosecha en la segunda mitad del año", indicó Dairo Mejía, líder cafetero del municipio de Villahermosa.

El caficultor afirmó que el 2009 'pinta' muy difícil para la caficultura, pero que con los precios que ya se están dando, es posible que se compense la baja producción.

De la misma forma, Dairo Mejía tiene otra explicación para el masivo ataque de Roya y Mal Rosado a los cafetales del norte del Tolima.

En su finca La Estrella, de la vereda El Prado, de Villahermosa, que se caracteriza por la caficultura orgánica, tiene algunas 'puntas' de Roya, pero muy lejos de las proporciones que se detectan en fincas que utilizan fertilizantes de síntesis química.

Según el caficultor, con la tecnificación de los cultivos, se acabó con el ecosistema, los nutrientes y no se le devuelve al suelo la materia orgánica correspondiente.

"Las causas de los problemas que se están presentando, a nuestra manera de ver, radican en que los suelos en este momento están en un estado de PH muy bajo; la materia orgánica se ha perdido en unas tres cuartas partes de lo que teníamos inicialmente, además de la aplicación de tantos fertilizantes de síntesis química y los diferentes insumos herbicidas", señaló Mejía.

Para afrontar la situación que afecta no sólo económica, sino socialmente a los municipios productores de café, Dairo Mejía confía en que se aúen esfuerzos desde la Gobernación, a través de la secretaría de Desarrollo Agropecuario, el Comité de Cafeteros y los caficultores del departamento.

Los males del café

La Roya es un hongo que ataca principalmente las hojas del cafeto. Afecta tanto el desarrollo de la planta, como la producción y calidad del grano.

En efecto, la planta sufre una intensa defoliación, el crecimiento del fruto se detiene y no llega a la maduración, las ramas se secan y ocurre una intensa caída de hojas.

La intensidad y severidad de la Roya están asociadas con las condiciones de clima, la resistencia o tolerancia de la variedad del café, el estado de la planta y el manejo agronómico del cultivo.

Por su parte, la enfermedad conocida como Mal Rosado, es ocasionada también por un hongo.

Su infección se ve favorecida en cafetales con altas densidades de siembra que impidan el paso del aire y de la luz, incrementándose en las épocas de abundantes lluvias, cuando predomina un ambiente frío y húmedo; también está asociado a deficiencias nutricionales de las plantas y a los ambientes húmedos con altas temperaturas.

El hongo afecta tallos, ramas, hojas y frutos de todas las variedades de café cultivadas en Colombia. En ellas destruye los tejidos conductores de agua y nutrientes.

Cuestión de vocación

Dairo Mejía pertenece, junto con otros 11 cultivadores, a Cafinorte Orgánico, una asociación que ya cuenta con dos certificaciones internacionales.

"La agricultura orgánica no se hace de la noche a la mañana. Esto es un apostolado, de querer, de aprender a convivir con la naturaleza, de cuidar aguas, bosques y todas las especies", indicó Mejía.

Según el caficultor, del juicio que el cultivador tenga en este propósito, dependerá que los niveles de producción de su finca se aumente rápidamente.

"Al mejorar el suelo, al restablecer el equilibrio, se viene incrementando la producción también", puntualizó.



http://www.eltiempo.com/colombia/tolima/2009-con-poco-cafe_4751593-1