jueves, 26 de febrero de 2009

Café de Honduras

Fideicomiso obliga al contrabando a productores

Guatemala aparece como principal productor de café en Centroamérica, pero con el producto hondureño

Ocotepeque, Honduras
San Fernando, La Encarnación y San Jorge son los puntos por donde el café hondureño se fuga hacia Guatemala en este departamento.

El aromático adquirido por comerciantes del vecino país sale con apellido hondureño, pero es vendido con el sello de Guatemala. Ellos ofrecen mejores precios a los productores hondureños, la paga es inmediata y no hay regateos.

Aquí la fuga de café es similar a Copán, en todo el corredor fronterizo de Ocotepeque circulan a diario los compradores a la vista de todos.

Se trasladan hasta las zonas altas, llegan, ofrecen y compran.

El Ihcafe calcula que sólo en esta zona salen hasta 12 mil quintales de 46 kilos de café a través de los puntos ciegos en Laguna Verde y San Jorge.

Es un flujo ilegal del aromático hondureño hacia Guatemala que algunos productores tratan de frenar instalando beneficios en estos municipios, pero la gente continúa con esta vieja práctica porque reciben su paga inmediata y a un mejor precio.

"Café liso"

El "café liso" -sin pagar impuestos- circula masivamente.

Los productores no piensan en el fideicomiso, por el contrario, para ellos representa pérdidas y están en contra de la retención de nueve dólares por cada quintal de café que hace el Gobierno.

A pesar que en estos tres municipios se han instalado tres beneficios ecológicos los productores no llevan su grano. De 87 productores socios que conformaban la Cooperativa de Productores de Café La Encarnación, Coprocael, apenas han quedado 25 socios en tres años de operaciones.

Esto es un ejemplo de la preferencia de pequeños, medianos y grandes caficultores por vender rápido y a mejor precio a Guatemala.

Evelyn Marisol Dubón es una pequeña productora de la comunidad Los Planes de Sensenti, que junto a sus hijos siembra y corta. Ella logra sacar de 10 a 15 quintales en toda la cosecha y lo vende a Guatemala.

"No nos podemos complicar, yo soy mujer sola y no puedo darme el lujo de ir a vender porque me sale caro. Mientras que el comprador que viene de Guatemala llega a la puerta de mi casa, me paga más y me da todo el dinero, entonces, dígame por qué voy a vender en Honduras", explicó la mujer. Como ella, muchos productores se quedan con la mejor oferta.

Los vehículos pick up con placas chapinas van de finca en finca buscando quién les venda la cosecha desde octubre. "Si buscamos que nos den la plata en Honduras es difícil porque nos pagan una parte del café y después tenemos que esperar que llegue el fin de cosecha para que promedien el precio y nos paguen (el fideicomiso). Los chapines vienen con la plata y por eso les vendemos", aseguró Abel Adolfo Montúfar, un productor de Las Flores en La Encarnación, Ocotepeque.

La fuga

Para comprender qué pasa con el café hondureño seguimos a uno de los muchos pick up que compran y trasiegan el aromático por el punto de Laguna Verde.

Desde su paso por La Encarnación, el carro salió con una carga de unos 40 quintales de café. La estrecha calle sólo permite la circulación de un vehículo. Eran las dos de la tarde y el vehículo era conducido por un menor de edad.

Desde lo alto de la montaña observamos que justo en el punto donde se ubica el mojón que divide a Honduras con Guatemala varios hombres armados esperaban el flete. Dos camiones estaban listos para trasegar el grano y llevarlo a Guatemala.

Así como él muchos más pasan el tramo y sacan a diario miles de quintales de café.

Pérdidas

Si se continúa el contrabando actual, Honduras podría no alcanzar su meta de exportación de la actual cosecha, que es de 3.6 millones de sacos.

"Si el ritmo de este trasiego ilegal de café no se frena, se trastocará el pronóstico", advirtió el presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Honduras, Adecafeh, Luis López.

La preocupación es alta en este sector porque estadísticamente Guatemala aparece como primer exportador de café de Centroamérica, pero para ellos no es precisamente con el café de ese país, sino con el hondureño que se procesa y se vende como café de calidad.

El martirio del fideicomiso

El banquero Jorge Bueso Arias asegura que los productores tienen derecho a vender su café a Guatemala por los buenos precios que paga ese país. "Si venden a Guatemala es porque les pagan mejor y porque no ven los beneficios del fideicomiso. Ellos reciben de 400 a 500 lempiras de café por carga de café pergamino seco", manifestó Bueso.

El banquero aseguró que el fideicomiso es la principal razón para no vender el café en Honduras. "El productor no quiere que le retengan los nueve dólares por café vendido que equivale a unos 190 lempiras. Además, les retienen $2.75 para el Ihcafe y otros gastos y esto nunca lo recuperan. Por eso deciden vender", apuntó Bueso.

Para el banquero, el grano de Guatemala siempre tiene mejor precio que el hondureño. "Si el café hondureño lleva apellido guatemalteco tiene mejor precio, entonces este café lo venden como guatemalteco y tiene un precio de 5 a 10 dólares más por quintal.

El productor no cree en el fideicomiso y por esa razón el café hondureño se fuga a Guatemala. "Para recuperar esos 190 lempiras por quintal oro que le quitan a los productores tienen que hacer dos o tres viajes a las oficinas del Ihcafé a recoger la constancia, luego a cobrar al banco, después abrir una cuenta de ahorros y a muchos caficultores pequeños que apenas venden 10 quintales les sale caro hacer esos dos o tres viajes y lo que van a recibir es poco, muchos se olvidan de eso", afirmó Bueso Arias.

Facturas

Otro de los problemas que apunta el banquero es que algunos intermediarios nunca entregan los comprobantes de venta a los productores y al final el intermediario aparece cobrando lo que al caficultor le correspondía.

"De todas maneras, el caficultor prefiere vender a Guatemala porque recibe de inmediato su dinero y tiene derecho. Con el fideicomiso les prometieron que iban a dar créditos, que les iban a hacer obras y otros proyectos y no hay tales. Por eso no se puede culpar al caficultor que produce unos 20 a 30 quintales de café que prefiere recibir sus cuatro mil a cinco mil lempiras inmediatamente en lugar de esperar seis u ocho meses y tener que gastar para cobrar", apuntó Bueso Arias.

A criterio del banquero no hay pérdidas para el país con la fuga del café a Guatemala.

"No hay contrabando porque el Gobierno no pierde nada, aunque digan que se pierden divisas, eso no es cierto porque los compradores guatemaltecos y hondureños tienen que traer los dólares, quetzales o lempiras para comprar.

Lo que se pierde es el trabajo de los beneficios que procesarían el café en Honduras, pero pongámonos en el lugar del caficultor, si a él le retienen un porcentaje de sus ganancias no se siente a gusto.

Además, no ve beneficios en el fideicomiso, no hay tales beneficios y se manejan alrededor de 900 millones de lempiras cada año por ese fideicomiso", dijo Bueso.

  • En las últimas dos semanas se calculan que unos cien mil sacos de café de 46 kilos han salido lisos con destino a Guatemala.
  • La certificación de cafés de calidad se propone como alternativa para que el caficultor pueda vender a mejores precios su café, pero la realidad ha sido otra y el desánimo ha predominado en los cafetaleros.
  • A través del proyecto Híbridos de Café, se pretende multiplicar y hacer disponibles a los caficultores hondureños tres híbridos de café con características superiores a las variedades tradicionales que beneficien la productividad del caficultor.

"Si venden a Guatemala es porque les pagan mejor y porque no ven los beneficios del fideicomiso".

Jorge Bueso Arias
Banquero

"Si el productor vende liso pierde, sí hay beneficios con el fideicomiso".

Amílcar Paz
Junta Local Corquín, Copán

"Con el fideicomiso hay préstamos, se reparan las carreteras".

Selvin Alvarado
Gerente departamental de Ahprocafé.



http://www.laprensahn.com/Apertura/Ediciones/2009/02/26/Noticias/Fideicomiso-obliga-al-contrabando-a-productores