lunes, 2 de marzo de 2009

Café de Honduras

Cafetaleros no creen en fideicomiso


Detenida la emisión de bonos para favorecer a los productores

Tegucigalpa, Honduras
Mientras a unos 88 mil productores de café se les retienen más de 700 millones de lempiras anuales para alimentar el fideicomiso creado en el ramo, este dinero apenas alcanza para pagar las deudas que mantienen con el sistema financiero unos tres mil cafetaleros, porque la emisión de tres mil millones de lempiras en bonos no ha funcionado para apoyar a quienes no tienen préstamos.

El Congreso Nacional aprobó una última reforma legislativa en 2007 orientada a capitalizar el fideicomiso con tres mil millones de lempiras captados mediante la emisión de bonos; sin embargo, esa iniciativa no tuvo éxito y hasta la fecha no se ha puesto a la venta ni un solo bono, según funcionarios del Instituto Hondureño del Café, Ihcafé.

Los primeros 653 millones de lempiras que prestó el Gobierno y con que se creó el fideicomiso en 2003 sólo sirvieron para evitar el remate de las fincas de unos ocho mil productores, según Ihcafé. El dinero se fue a los bancos, cooperativas y financieras a los que se les debía.

El banquero Jorge Bueso Arias asegura que los productores tienen derecho a vender su café a Guatemala por los buenos precios que paga ese país. “Si venden a Guatemala es porque les pagan mejor y porque no ven los beneficios del fideicomiso. Ellos reciben de 400 a 500 lempiras por carga de café pergamino seco”, manifestó Bueso.

El banquero aseguró que el fideicomiso es la principal razón para no vender el café en Honduras. “El productor no quiere que le retengan los nueve dólares por café vendido, que equivalen a unos 190 lempiras. Además, les retienen $2.75 para el Ihcafe y otros gastos y esto nunca lo recuperan. Por eso deciden vender”, apuntó Bueso.

Para el banquero, el grano de Guatemala siempre tiene mejor precio que el hondureño. “Si el café hondureño lleva apellido guatemalteco, tiene mejor precio; entonces este café lo venden como guatemalteco y tiene un precio de 5 a 10 dólares más por quintal”.

El productor no cree en el fideicomiso y por esa razón el café hondureño se fuga a Guatemala. “Para recuperar esos 190 lempiras por quintal oro que le quitan a los productores, tienen que hacer dos o tres viajes a las oficinas del Ihcafé a recoger la constancia, luego a cobrar al banco, después abrir una cuenta de ahorros y a muchos caficultores pequeños que apenas venden 10 quintales les sale caro hacer esos dos o tres viajes y lo que van a recibir es poco; muchos se olvidan de eso”, afirmó Bueso Arias.

Fracaso
“El fideicomiso emitiría los bonos, los inversionistas los comprarían y se capitalizaba el fideicomiso, pero eso no funcionó. Inició cuando había gran liquidez.

Los bancos querían invertir dinero y se esperaba que los bancos invirtieran en la compra de bonos al fideicomiso para capitalizarlos y ese dinero se prestaba a los productores.

Luego se empezó a reglamentar y participaron muchas instituciones hasta que nos agarró un momento en que ya no había liquidez, no había interés del inversionista en adquirir bonos y se volvió difícil esa venta”, dijo Marvin Pineda, jefe del programa de apoyo económico de Ihcafé.

“Los inversionistas no comprarán bonos a lo loco, necesitan seguridad, medir riesgos y rendimientos para emitir bonos es un proceso, desde la escrituración, estructura, un paquete que se empezó, pero que no se ha culminado.

Entonces no ha empezado la emisión de bonos aunque se pretendía emitir unos 600 millones de lempiras anuales. El proceso era de cinco años y no se ha empezado. Iniciará cuando el mercado lo permita”, dijo sin presagiar fechas.

Dejó claro que los inversionistas no tienen interés en los bonos porque el Banco Central liberó el encaje para darles liquidez a los bancos.
“El proceso de bonos no es fracasado. Se negoció con bancos fiduciarios que de sus recursos financian lo que iba a financiarse con el fideicomiso, nada más que sólo prestaron 100 millones de lempiras, que entran en la misma condición de los bonos”.

El ejecutivo del Ihcafé indicó que la emisión no ha fracasado porque siguen intentándolo y se espera seguir porque ya hay 100 millones prestados por Banco Continental y Bancafé. Cuando se emitan los bonos, ese dinero entrará mediante ese mecanismo para fortalecer el fideicomiso.

“El fideicomiso es de las figuras más transparentes porque lo manejan terceros. Éste lo manejan Banco Continental, Bancafé y Banco del País, el Ihcafé lo capta y lo transfiere”, dijo. Agregó que la Comisión Nacional de Bancos y Seguros lo supervisa.

De la devolución de los 9 dólares, aseguró que se hace en su totalidad y que se le deposita en cuentas bancarias a cada productor luego de hacer los trámites.

En cuanto a que este instrumento sea el generador del contrabando de café a Guatemala, dijo que no es cierto porque más bien ha subido el número de miembros de Ihcafé, pues los productores esperan el beneficio del mismo fideicomiso.

“El problema del contrabando tiene otros matices. No sólo es el negocio de vender café, se agrega el lavado de dinero, la gente justifica sus ingresos elevados mediante la compra de café. Ése es uno de los objetivos del contrabando, supuestamente”, dijo.

Añadió que normalmente en Guatemala los productores son grandes, al contrario de Honduras. Tienen un mercado mejor y con mayor capacidad de negociación y consiguen mejores precios, arriba del precio de mercado. Venden cierta cantidad que completan con lo de Honduras.

Pero ese contrabando, agregó, también sirve de justificación para el enriquecimiento de la gente. Cuando les preguntan por sus bienes, dicen que es producto del café, que lo vendieron más caro y justifican sus ingresos. Eso ocurre con pequeños y grandes productores.

Aclaró que esas versiones se deben a los análisis de los directivos del café, porque no habría más razones a menos que simplemente sea de parte del productor hondureño que ciertamente se beneficia porque recibe más dinero y en su casa.

Sin beneficios

Entretanto, el diputado nacionalista Wilfredo Bustillo indicó que efectivamente el fideicomiso es un instrumento que al pequeño productor no le deja beneficios.

Agregó que ha servido porque unos seis directivos, que tenían deudas millonarias, se salvaran de la crisis y ahora se inventan hasta reparación de calles en las que supuestamente invierten hasta 40 millones de lempiras. El ex director del Ihcafé, Fernando Montes, cuestionó la inconveniencia de la Ley del Fideicomiso al obligar a todos los productores a contribuir obligatoriamente, aunque no tengan deudas.



http://www.laprensa.hn/Pa%C3%ADs/Ediciones/2009/03/02/Noticias/Cafetaleros-no-creen-en-fideicomiso-Bueso