domingo, 15 de marzo de 2009

Café de Perú

Un catador de café peruano con sabor internacional

Hugo Tuanama sembró hojas de coca para ayudar a su familia cuando era niño. Hoy es uno de los pocos peruanos que posee el título de Q-Grader, o catador de café con grado internacional.

‘La vida es como un sorbo de café: puede ser amarga y también dulce’. Así se expresa Hugo Tuanama Huamán, un joven ex cocalero que ahora integra el selecto grupo de 17 catadores peruanos de café con grado internacional, cuyo trabajo es pieza fundamental dentro de un sector que el 2008 realizó ventas al exterior por más de US$ 600 millones.

La familia de Tuanama vive en el Alto Shambuyacu, un centro poblado rural ubicado a media hora de la provincia de Lamas en la región San Martín. Allí sembraban hoja de coca, pero dejaron de hacerlo por el riesgo de las interdicciones policiales y el impulso que encontraron en las cooperativas productoras de café apoyadas por la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (ONUDD) desde 1994.

Hugo, que tiene 24 años, trabaja en la cooperativa Oro Verde de San Martín y allí es el encargado de identificar y certificar los mejores granos de café que los exigentes clientes de Bélgica, Alemania, EE.UU y otros países solicitan de forma constante.

Empezó de cero. A los 18 años quería ser policía pero, mientras juntaba dinero para el examen, encontró un puesto de ayudante del laboratorio de catación de café de la cooperativa Oro Verde de Lamas. Allí era el encargado de lavar los envases de porcelana que servían para realizar el control de calidad del café: un acto desconocido para él.

Con los años supo que el agua de caño no era la ideal para buscar el sabor genuino del café y que mejor era el agua mineral, comprendió que podían existir cafés con sabores similares a la trementina o a caramelos de limón, se enteró que algunos podían despedir fragancias parecidas a hierbas frescas y nueces.

El 2008 Tuanama obtuvo el título de Q-Grader, la más prestigiosa certificación mundial para catadores de café que solo lo poseen 606 personas en el mundo. Los exámenes en Sudamérica, otorgados por el Coffee Quality Institute de EE.UU, se realizaron en la ciudad colombiana de Armenia. Pasó 22 exámenes, pagó cinco mil dólares y volvió al cuarto alquilado donde vive con sus dos hijos y su esposa en la ciudad de Lamas.

“Al final de las pruebas terminas con la lengua cansada pero sientes que vas avanzando”, sonríe Tuanama en conversación con El Comercio. Y es cierto. Él forma parte del impulso que han tenido las cooperativas cafetaleras en la región San Martín luego que el narcotráfico y el terrorismo fueron enfrentados por el Gobierno.

Durante el 2008 la cooperativa Oro Verde, en la que trabaja Hugo Tuanama, junto a otras 12 empresas comunitarias —que reciben apoyo técnico y económico de la ONUDD y de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida)— lograron vender 55% más que el 2007, lo que registró un ingreso de US$ 92.3 millones.

Tal como lo explica Rómulo Pizarro, presidente de Devida, “el éxito de la estrategia aplicada en la región San Martín se debe a que el agricultor, que antes sembraba hoja de coca, se comienza a dar cuenta que es posible vivir en mejores condiciones sembrando café y otros productos más como el cacao y el palmito”.

El canadiense Flavio Mirella, representante de la ONUDD para el Perú y Ecuador, añade que “la población joven de San Martín, que ha vivido la transición de los sembríos de hoja de coca a los cultivos alternativos, comprende que sus vidas tienen mayor calidad porque el café y el cacao tienen una gran demanda en el mercado internacional”.



http://www.elcomercio.com.pe/noticia/259383/catador-cafe-peruano-sabor-internacional