martes, 14 de abril de 2009

Café de Colombia

Caficultura sostenible

Durante muchos años fui un pequeño caficultor. Aprendí lo apasionante y compleja que es una actividad de la cual viven cerca de medio millón de familias colombianas y que además por la excelente calidad del grano, ha servido para posicionar positivamente la imagen de nuestro país en muchas partes del mundo.

Como los consumidores del exterior son cada día más sensibles a los temas ambientales, pagan mejor los productos agrícolas que se cultiven con respeto y cuidado por el entorno natural. En el caso del café, se vende mejor si es cultivado con sostenibilidad ambiental, esto es, sin agroquímicos –herbicidas, fungicidas, plaguicidas- con sombrío de especies nativas que protejan la fauna y la flora y las cuencas hidrográficas, que se use abono orgánico, que se beneficie el grano sin desperdicio de agua, sin contaminar las quebradas y ríos y con prácticas agrícolas que eviten la erosión.

Como se sabe, después de algunos años la productividad de los cafetales disminuye sustancialmente, por lo cual deben ser cortados o soqueados con la técnica adecuada y esperar un par de años para que vuelvan a dar cosecha. Eso disminuye los ingresos económicos del caficultor. La madera del arbusto de café básicamente se usaba como leña. No se le había encontrado un uso diferente.

En este contexto me llamaron positivamente la atención unas declaraciones recientes de mi amigo Luis Alfredo Ramos, el exitoso gobernador de Antioquia, que no deben pasar desapercibidas entre los caficultores de Santander. Por su alto grado de dureza, superior a la del árbol de Teca, se le ha encontrado uso industrial a la madera del café, con muy buena acogida en mercados internacionales.

Un importante proyecto para su procesamiento y comercialización lo está desarrollando el Instituto para el Desarrollo de Antioquia –IDEA- y ya crearon la Asociación Nacional de Madereros del Café. Los buenos precios del producto final significan más ingresos para los caficultores y si todo sale según lo investigado y planeado, estamos frente al desarrollo de una importante innovación revolucionaria en la caficultura colombiana, con cero desperdicios y respeto por el entorno natural, como el Café Mesa de Los Santos, cultivado también con sostenibilidad ambiental.



http://www.vanguardia.com/opinion/columnistas/25732-caficultura-sostenible