martes, 30 de junio de 2009

Café de Venezuela

El café se está anotando en la cola de la escasez

Noticiero Agropecuario.- Tanto los agricultores como los industriales del café formulan un llamado de alerta al Ejecutivo nacional, para evitar que surja una escasez del café en el país y por primera se tenga que importar esta rubiácea que fue cultivada por primera vez en Venezuela, por los sacerdotes José Antonio García de Mohedano y Pedro Ramón Palacios y Sojo en la Hacienda La Floresta de Chacao en 1783.

Desde aquel entonces los suelos venezolanos, especialmente los valles frescos y las serranías, ha sido excelente para producir café, cuyo grano no sólo fue -junto con el cacao- el principal producto de exportación por más de dos siglos, sino que contribuyó notablemente al desarrollo poblacional de las zonas altas del país, como Los Andes, la Cordillera de la Costa y las serranías de oriente, especialmente de Monagas, Sucre y Anzoátegui.


Se trata de un rubro del cual Venezuela ha tenido autoabastecimiento por siglos, y de cuya producción primaria dependen más de 40 mil familias campesinas. Mientras que su transporte, industrialización y comercio dinamiza más de 3.390 millones de bolívares fuertes, y generan beneficios para decenas de miles de familias venezolanas.


Pero todo esto podría pasar a la historia, o convertirse en un lejano recuerdo, como consecuencia de la escasez de mano de obra para recoger la cosecha, por fenómenos climáticos que están incidiendo en la caída de la producción y por el contrabando de extracción estimulado por la oferta de mejores precios en los países vecinos.


Estos son aspectos que deben ser analizados por el Ejecutivo a fin de tomar decisiones consensuadas con todos los sectores involucrados en la cadena de producción, procesamiento y comercialización de este rubro, a objeto de evitar que dentro de pocos meses desaparezca de los anaqueles.


El alerta se está haciendo ahora, cuando todavía hay tiempo para tomar medidas, y no vayan a salir después aduciendo que es acaparamiento y, como en otros casos y ocasiones, se pretenda tapar la realidad con operativos espasmódicos del Indepabis y otros organismos.

Los caficultores

Pedro Vicente Pérez, vicepresidente de Fedeagro, en representación de los caficultores, labor que desempeña en las zonas altas de Portuguesa, informó que “como consecuencia de persistentes lluvias del año pasado, hubo mucha caída de flores y la cosecha no fue buena”.


A ello se debe, según su apreciación, que no hayan podido abastecer toda la demanda de la industria torrefactora.

Igualmente citó como un problema que se ha venido presentando en los últimos años, la escasez de mano de obra para recoger la cosecha, debido a que los tradicionales trabajadores de las fincas han sido beneficiados con algunos de los programas sociales del Gobierno y se han estado manifestando reacios para volver a sus tradicionales labores del campo.


Otro factor que esgrime Pérez, es el largo tiempo, de casi 40 meses, que se mantuvo al sector con precios rezagados. Esto desestímulo la caficultura, e impidió que se hicieran inversiones en las fincas, especialmente de podas, replantaciones y fertilizaciones, así como inversiones en las plantas de descerezados del café.


Aprovechó el dirigente cafetalero este contacto con Noticiero Agropecuario para reiterar que el incremento que sufrió el café en barra hace pocas semanas no se debió a incrementos en la materia prima, ya que a ellos sólo le reconocieron un aumento en noviembre del año pasado, después de mantenerlos por casi 40 meses con los precios refrenados, lo cual fue trasladado inmediatamente al café servido en la barra. “Después de eso no se nos han reconocido nuevos aumentos”.


Igualmente enfatizó que de los 3.900 millones de bolívares (3.9 billones de los antiguos) sólo el 5,75% corresponde a los productores primarios. A ello se debe en buena medida, según él, “el nivel de pobreza actual de los caficultores y su migración del campo a la ciudad”.

Los industriales

Una de las industrias consultadas informó que tenía inventarios hasta finales de julio, “máximo hasta mediados de agosto”. Mientras que otra dijo que “si la demanda baja y eso es lo que estamos apreciando, nuestros inventarios podrían durarnos hasta agosto”.

¿Y no podrían comprar más café a los productores?

_ El problema es que ya no hay. Y si queda debe ser muy poquito.


Explicó Eduardo Margarett, de la empresa Fama de América, que el sector industrial ha explicado con lujo de detalles al Ejecutivo la problemática que está planteada. “Ellos han sido muy receptivo a nuestros planteamientos, pero no han tomado ninguna decisión”.


En su concepto otro de los problemas que está afectando al sector es el contrabando de extracción hacia países vecinos, donde el precio de la materia prima es mucho más atractivo que el de la regulación interna.

¿Por qué ustedes también no ofrecen mejores precios?

_ No… Se trata de montos realmente prohibitivos para nosotros. Y más aún con precios finales controlados en una forma tan rígida como los tenemos aquí.


Otro vocero del sector industrial, que solicitó no ser nombrado, dijo que “ya el Gobierno tiene toda la información sobre la mesa, así como las posibles soluciones. Solo esperamos que actúe”.

Otra preocupación

Debido a la situación planteada, a los productores les surge otra preocupación, según las declaraciones de Pedro Vicente Pérez, y es que “se vayan a abrir las importaciones indiscriminadamente, y se les venda a los consumidores a precios subsidiados, perjudicando a los productores e industriales nacionales, en beneficio de los extranjeros.

En su concepto “esto sería la peor injusticia que se podría cometer.


Mientras tanto en los anaqueles sigue habiendo café y en las panaderías y cafetines se sigue expendiendo el producto sin mayores problemas. De las decisiones que tome el Ejecutivo depende que perdure esa paz. El alerta viene de toda la cadena cafetalera cuyos voceros esperan que “no vaya a ser peor el remedio que la enfermedad”.




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